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Profertil inicia el diseño de su segunda planta de urea en Bahía Blanca

Profertil inicia el diseño de su segunda planta de urea en Bahía Blanca

Un nuevo horizonte para Profertil

Profertil, la única productora de urea en Argentina, ha tomado un significativo paso hacia la construcción de su segunda planta en el Parque Industrial de Ingeniero White, ubicado en Bahía Blanca. Esta iniciativa se produce luego de casi una década de postergaciones, con un enfoque renovado tras el cambio de propietarios en la empresa

Colaboración con empresas internacionales

La compañía ha decidido colaborar con Techint Ingeniería & Construcción, una de las ramas constructoras del conglomerado dirigido por Paolo Rocca, junto con la firma italiana Saipem para los servicios técnicos relacionados con el proyecto. Según estimaciones del mercado, esta nueva planta requerirá una inversión aproximada de USD 2.000 millones, y se prevé que tome entre tres y cinco años para su finalización, lo que duplicará la capacidad de producción actual de la empresa.

Capacidad y contexto del mercado

La nueva instalación planea alcanzar una capacidad de producción de 4.450 toneladas diarias. Esta se ubicará en un terreno que Profertil ya había reservado en su base en Bahía Blanca. A pesar de que la decisión final sobre la inversión aún se encuentra pendiente, esta noticia surge en un momento crítico, dado que la empresa abastece actualmente alrededor del 60% del mercado nacional de urea. Hace 15 años, Profertil dominaba el mercado totalmente, pero la situación ha cambiado, y parte de la demanda se satisface a través de importaciones.

Historia del proyecto

La idea de expandir las capacidades de Profertil se originó en 2015, cuando se hizo evidente que la demanda de fertilizantes estaba superando lo que podía proporcionar su única planta. Sin embargo, varios factores macroeconómicos y cambios regulatorios, junto con un traspaso accionario que alteró significantemente la estructura empresarial, retrasaron la inversión.

En 2022, en medio de la incertidumbre, Profertil firmó un acuerdo exclusivo con Saipem y el Grupo Techint para incorporar innovaciones tecnológicas en el diseño de la nueva planta. Esta colaboración no es casual, dado que la planta original fue construida por Techint en conjunto con Snamprogetti, actualmente conocida como Saipem, y fue inaugurada en 2001.

Cambios en la propiedad

Recientes movimientos en la propiedad han facilitado este nuevo proyecto. Hasta 2025, Profertil estaba controlada igualmente por YPF y la canadiense Nutrien. La multinacional vendió su participación del 50% en septiembre de ese mismo año a Adecoagro y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) por USD 600 millones. Nutrien tomó esta decisión en el marco de una reestructuración global de su negocio.

En diciembre de 2025, YPF transfirió su 50% restante a Adecoagro por USD 1.200 millones, como parte de su Plan 4×4, que buscaba cuadruplicar el valor de la empresa en un periodo de cuatro años. Esto implicaba deshacerse de activos ajenos a su operación en Vaca Muerta. Con la salida de ambos socios, la estructura accional de Profertil ahora es controlada en un 90% por Adecoagro, mientras que la ACA mantiene el 10% restante.

Detrás de Adecoagro se encuentra también el grupo Tether, conocido por su stablecoin USDT y por ser uno de los gigantes de la industria cripto, que en 2025 adquirió el 70% de Adecoagro por más de USD 615 millones. La empresa, cofundada y dirigida por Mariano Bosch, se encuentra en una fase de expansión activamente, incluida la reciente compra de una planta de azúcar y etanol en Brasil por USD 148 millones.

La importancia del gas de Vaca Muerta

La urea es un fertilizante crucial para los cultivos extensivos en Argentina. Se emplea para reponer nutrientes en el suelo y asegurar la productividad de aproximadamente 11 millones de hectáreas destinadas al cultivo de trigo, maíz y otros cereales. Aunque hace 15 años Profertil suministraba el 100% del mercado local y hasta exportaba a Brasil, la demanda ha incrementado desde 2015, superando la capacidad de la planta, que ahora cubre únicamente el 60% de la demanda interna.

Además, la coyuntura internacional ha puesto de manifiesto los riesgos de depender de importaciones de fertilizantes. En 2025, Argentina importó 4,1 millones de toneladas de fertilizantes, un aumento del 28% en comparación con el año anterior, con los fertilizantes nitrogenados encabezando la lista con 2,1 millones de toneladas.

Desarrollo del gasoducto y futuras perspectivas

El desafío es no sólo de cantidad, sino también de seguridad de suministro. La escalada de conflictos en Medio Oriente ha evidenciado la fragilidad de dicha dependencia, cuya intersección con el tránsito marítimo en Ormuz afecta globalmente la entrega de insumos esenciales.

El gas natural es fundamental en la producción de urea, y durante años, Argentina enfrentó un déficit energético, lo que obligó a importar gas. Sin embargo, el desarrollo de Vaca Muerta ha revertido esta situación, generando un excedente que permitirá proyectos industriales intensivos en gas como el de Profertil. La activación del gasoducto Perito Moreno fue clave, ya que conecta la producción de gas no convencional con el centro y litoral del país, facilitando la viabilidad de una segunda planta.

Competencia en el sector de fertilizantes

Además, la empresa no estará sola en el ámbito de la producción de urea. Pampa Energía, dirigida por Marcelo Mindlin, solicitó en abril la inclusión en el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) para construir Fértil Pampa, una megaplanta de fertilizantes también en Bahía Blanca, que requeriría una inversión de USD 2.400 millones.

Se prevé que esta planta produzca 2,1 millones de toneladas anuales a partir de 2030, destinando el 60% a la exportación, principalmente a Brasil, con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de la Corporación Financiera Internacional (CFI), dependiente del Banco Mundial.

Si ambos proyectos se llevan a cabo, Argentina pasaría de depender de importaciones a contar con una capacidad instalada de quasi 4,7 millones de toneladas anuales, posicionándose como un exportador neto de fertilizantes en la región. El programa de evaluación técnica de Techint y Saipem para la segunda planta de Profertil tiene un plazo de 11 meses. Si se cumplen los tiempos previstos, la construcción podría concluir entre 2030 y 2032.