Confesiones trágicas en el diario del piloto
Las autoridades chinas han dado a conocer que el piloto responsable del accidente en el que una avioneta colisionó con la torre más alta de Beijing dejó constancia en su diario íntimo de su deseo de «terminar con su vida». Este lamentable episodio, que involucra a un rascacielos de 109 pisos, resultó en una víctima fatal y 13 personas heridas.
Motivos personales del incidente
La policía ha señalado que el choque se debió a motivos personales del piloto, un hombre de 66 años reconocido como Liu. Según un comunicado oficial, Liu había estado lidiando con insomnio y ansiedad, y en su diario había expresado múltiples veces la intención de «terminar con su vida». La administración del distrito de Chaoyang enfatizó que se trató de «un incidente que comprometió la seguridad pública por razones personales».
Detalles del accidente
El día del accidente, Liu despegó de un aeródromo en el distrito de Pinggu, al noreste de Beijing. Tras realizar algunos vuelos en formación, posteriormente voló en solitario, desvió su trayectoria y perdió contacto con la base aérea, culminando en el impacto contra el China Zun, un edificio que se erige a 528 metros y también es conocido como torre CITIC.
Consecuencias y respuesta de las autoridades
El choque ocasionó un agujero considerable en la fachada del rascacielos. Inmediatamente después de recibir la alerta, los equipos de emergencia del distrito de Chaoyang iniciaron intervenciones para investigar y ofrecer asistencia. De los 13 heridos, todos se encuentran en estado estable y uno ya ha sido dado de alta.
Análisis del avión involucrado
La Aviation Safety Network identificó la aeronave como un Sunward SA 60L Aurora con matrícula B-12PP, aunque advirtió que dicha información era preliminar y provenía de fuentes no oficiales.
Contexto de seguridad en Beijing
Este incidente se produjo en una ciudad donde el control de seguridad es especialmente riguroso, dado su estatus como sede del Gobierno central y del Partido Comunista Chino. En los meses recientes, Pekín ha endurecido las restricciones en el uso de drones y ha intensificado la vigilancia en el espacio aéreo de baja altitud. Además, desde 2021, se impusieron límites a la construcción de nuevos rascacielos, particularmente los de gran altura, como parte de una política destinada a evitar desarrollos considerados excesivos o insostenibles.
