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Triduo a San Expedito: oraciones para rendir homenaje en los días previos a su festividad

Triduo a San Expedito: oraciones para rendir homenaje en los días previos a su festividad

Celebración de San Expedito

El Día de San Expedito, que se conmemora cada 19 de abril, es una fecha significativa en la que se honra al mártir y protector de las causas justas, urgentes y desesperadas. En Argentina, miles de devotos católicos muestran su fe al visitar el Santuario de San Expedito, ubicado en el barrio de Balvanera en la Ciudad de Buenos Aires. Durante esta jornada, los fieles expresan su agradecimiento y solicitan su intercesión en asuntos de trabajo, salud y otros aspectos de sus vidas.

El Triduo a San Expedito

Previo a su festividad, se lleva a cabo un Triduo, que consiste en una serie de oraciones dirigidas al santo durante tres días consecutivos, especialmente en situaciones de extrema necesidad y con la esperanza de una pronta respuesta. Este rito se inspira en el Triduo Pascual, que recuerda la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, pero adaptado al mártir, conocido por su pronta atención a las súplicas.

Oraciones del Triduo a San Expedito

Primer día

Glorioso San Expedito, vengo a implorar tu socorro y obtener de Dios, por tu intercesión, las gracias que solicito de su misericordiosa bondad. Admiro tu dedicación y fidelidad al deber de estado. Por la manera por la cual desempeñaste tus deberes de soldado y de jefe, enseñaste a todos que no hay estado de vida en el que no podamos santificarnos. Basta para eso cumplir cristianamente todas las obligaciones. Concédeme, pues, por los méritos que adquiriste delante de Dios en el cumplimiento de estos deberes, la gracia de cumplir yo también fielmente los de mi propio estado sin jamás lamentarme ni acobardarme. Concédeme, además de eso, las gracias que solicito del cielo durante este Triduo. Amén.

Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Segundo día

Glorioso San Expedito, yo admiro en ti la rapidez con que en cualquier ocasión actuabas para el cumplimiento de tu deber. Por eso eres el modelo de la generosidad y del celo con que debemos dedicarnos al trabajo, muy especialmente de nuestra santificación. Por los méritos que adquiriste de este modo, ven en auxilio de mi tibieza en la práctica de la virtud, a fin de que me separe completamente de los lazos que me ligan al pecado y que pueda darme más enteramente al servicio de Dios y del prójimo con generosa actitud. Concédeme además de eso, las gracias que solicito del cielo durante este Triduo. Amén.

Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Tercer día

Glorioso San Expedito, la prueba y el sufrimiento nunca te fueron evitados. Supiste aceptarlos con coraje y confianza. Y con el fin de asemejarte más al Divino Crucificado, no rehusaste de verter tu sangre por él. ¡Cuán lejos estoy de imitarte! Ante las menores pruebas y dificultades cotidianas, me lamento, gimo y a veces me revuelco, en vez de aceptarlas filialmente como venidas de la Divina Providencia. Enséñame, pues, a no lamentarme jamás y antes aceptar generosamente, para purgar mis faltas, todas las cruces que me reserva la Divina Providencia. Concédeme, además de eso, las gracias que solicito del cielo durante este Triduo. Amén.

Rezar un Padre nuestro, Ave María y Gloria.