Un caso sorprendente en Benidorm
La ciudad de Benidorm, ubicada en la costa blanca de Alicante, España, se ha convertido en un ejemplo notable de desarrollo urbano. Originalmente un pequeño pueblo de pescadores, hoy es conocida como el «Nueva York español» o «Beniyork«, gracias a sus más de 80 edificios que superan los 100 metros de altura. Esto la coloca como la segunda ciudad del mundo en rascacielos per cápita.
Este destino costero atrae especialmente a jubilados europeos, ya que ofrece una accesibilidad excepcional, con playas adaptadas para personas con movilidad reducida. Además, sus 300 días de sol al año y un clima suave hacen que su población de 74,000 habitantes se multiplique durante la temporada alta, alcanzando alrededor de 400,000 turistas.
El rascacielos Intempo y su peculiaridad
En este entorno lleno de contradicciones se ha presentado un hecho insólito: el rascacielos Intempo, diseñado por el arquitecto Roberto Pérez Guerras, carece de un hueco para el ascensor. Inicialmente, el edificio se planeó con 20 pisos, pero en una decisión de última hora se decidió que tendría 47 pisos.
La construcción de Intempo comenzó en 2006 en medio del auge de los rascacielos en Benidorm. En un contexto donde lo alto es sinónimo de grandeza, los desarrolladores crearon dos torres de 200 metros unidas por un puente en la parte superior. Sin embargo, la crisis española de 2008 trajo consigo problemas financieros que detuvieron la obra y la estructura quedó abandonada durante varios años.
Cuando se reinició la construcción, no todo fue como se había planeado. Cambios en los contratistas y retrasos en los pagos generaron errores y descuidos significativos. Como reporta el diario El País, uno de los problemas más sorprendentes fue que no se instalaron montacargas para los trabajadores hasta que se completaron los primeros 23 pisos. Además, los arquitectos no tenían los planos del piso 47 mientras ya se estaba vertiendo concreto en el piso 46. Estos lapsus llevaron a tragedias, incluyendo la caída de un montacargas con 13 trabajadores, quienes resultaron gravemente heridos, y la falta de acceso para ambulancias debido a una inadecuada entrada de vehículos.
Sin embargo, lo más insólito ocurrió en enero de 2012 cuando se descubrió que no se había dejado espacio para el ascensor en las plantas superiores. “El espacio estaba calculado para un bloque de 20 plantas”, señalaron fuentes al medio mencionado. Como resultado de esto, en mayo de ese año, el equipo de arquitectos renunció a su participación en el proyecto.
Finalmente, en 2021, tras 14 años desde el inicio de la construcción, Intempo abrió sus puertas al público. Con 198 metros de altura y 47 plantas, los departamentos se ofrecen desde €200,000 hasta más de €1,000,000, convirtiéndose en un símbolo de la ciudad. Las complicaciones y descuidos enfrentados durante el proceso constructivo ahora forman parte de la historia de este emblemático rascacielos.
