Rechazo a la intervención militar
El Gobierno de España ha decidido no apoyar la operación militar lanzada por Estados Unidos e Israel en contra de Irán, distanciándose de los demás países europeos como Francia, Alemania y Gran Bretaña, que se mostraron dispuestos a llevar a cabo «acciones ofensivas proporcionales» en respuesta a los ataques iraníes en la región del Golfo y contra Chipre.
Postura clara de España
Durante una comparecencia el lunes, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, reiteró que Madrid mantiene una posición definida frente a la escalada del conflicto: «La voz de Europa tiene que ser en estos momentos una voz de equilibrio y moderación, de trabajar por la desescalada y para que se regrese a las mesas de negociación». Albares advirtió que la actual lógica de confrontación militar solo alimenta un ciclo de violencia y enfatizó que las acciones unilaterales que no se alinean con la Carta de las Naciones Unidas carecen de un propósito claro.
Consecuencias del rechazo
La negativa de España a brindar soporte militar llevó al Pentágono a retirar una docena de aviones cisterna KC-135 de las bases conjuntas en Morón de la Frontera, Sevilla, y en menor medida en Rota, Cádiz, según lo confirmado por la ministra de Defensa, Margarita Robles. «Las bases no van a prestar apoyo más que si fuera necesario desde el punto de vista humanitario», subrayó la ministra, aclarando que esta decisión ya había sido comunicada a Washington.
Despliegue militar y seguridad
Informes de FlightRadar24 revelaron que al menos quince aviones estadounidenses dejaron las bases de Rota y Morón desde el inicio de los ataques, con siete aeronaves aterrizando en la base de Ramstein, Alemania, y otros vuelos dirigidos hacia el sur de Francia. Aunque el gobierno español condenó los ataques «absolutamente injustificados» de Irán, optó por mantener una respuesta diplomática, convocando al embajador iraní en Madrid, Reza Zabib, para expresar el rechazo a estas acciones.
Cooperación internacional y legislación
Robles afirmó que España no ha proporcionado asistencia alguna a las operaciones militares contra Irán, advirtiendo que el acuerdo bilateral de colaboración con Estados Unidos debe respetar el marco de la legalidad internacional. En este sentido, el ministro Albares enfatizó que se negará el uso de las bases militares en territorio español para ataques a Irán, ratificando que «El gobierno no va a autorizar el uso de las bases para nada que esté fuera del convenio y que no tenga encaje dentro de la Carta de las Naciones Unidas».
Perspectivas europeas diferentes
La postura del ejecutivo español contrasta con la de otros líderes europeos como el presidente francés Emmanuel Macron, el primer ministro británico Keir Starmer y el canciller alemán Friedrich Merz, quienes advirtieron al régimen iraní sobre la urgencia de detener los «ataques indiscriminados» y acordaron actuar en coordinación con Estados Unidos para proteger sus intereses internacionales. Aunque la decisión de España es firme, se mantiene el despliegue de dos destructores estadounidenses –USS Roosevelt y USS Bulkeley– que se encuentran en el Mediterráneo oriental para proteger a Israel de posibles ataques por parte de Irán.
Finalmente, la ministra Robles comunicó que los más de mil militares españoles desplegados en la región, que incluyen 700 en Líbano, 275 en Irak y 150 en Turquía, se encuentran en buen estado y han tomado medidas de prevención adicionales ante la deteriorada situación, incluyendo la «bunkerización» de los contingentes en Líbano durante el reciente resurgir de las hostilidades entre Israel y Hezbollah.
