Home Sociedad Rosa mosqueta: un fruto patagónico lleno de beneficios

Rosa mosqueta: un fruto patagónico lleno de beneficios

Rosa mosqueta: un fruto patagónico lleno de beneficios

Un sabor inolvidable en Bariloche

Visitar Bariloche y disfrutar de una tostada de pan casero con dulce de rosa mosqueta es un ritual esperado cada año durante mis vacaciones en este lugar tan especial. Cada febrero, este antojo se repite, y según los relatos de otros turistas, no soy el único que sucumbe a esta delicia. El sabor de esta mermelada es dulce, con un toque ácido y distintivo; se elabora a partir de la pulpa del fruto, convirtiendo la experiencia en algo completamente polarizante: o se ama o se odia.

“En el sur, la rosa mosqueta tiene múltiples aplicaciones y, aunque la mermelada es la más tradicional, cada vez surgen opciones más innovadoras”, explica la médica nutricionista Analía Yamaguchi, especialista en EMDR. Este fruto también se utiliza en infusiones y mezclas de té, a menudo combinado con té negro y otras hierbas para realzar su sabor y aroma. En la gastronomía, se emplea para la creación de salsas agridulces que complementan a la perfección diversas carnes.

Características del arbusto

La rosa mosqueta, conocida también como Rosa rubiginosa o Rosa eglanteria, es un arbusto silvestre de hasta 2 metros de altura, perteneciente a la familia de las rosáceas. Originario de Europa del Este y del norte de África, fue introducido en la Patagonia hace casi dos siglos, adaptándose tan bien al clima local que hoy crece de manera silvestre en la región. Su fruto, el escaramujo, es una baya carnosa de forma ovoide, de color rojo o naranja intenso al madurar, y que mide entre 1 y 3 cm, sobresaliendo por su alto contenido de vitamina C y antioxidantes.

Beneficios de la rosa mosqueta

Según la doctora Yamaguchi, “la pulpa fresca tiene un bajo contenido de grasa, más del 60% de agua y carbohidratos”. Entre sus nutrientes, se destacan la vitamina C, los ácidos grasos y minerales como el calcio y el magnesio. De acuerdo a un estudio de la Universidad Nacional del Comahue, 100 g de rosa mosqueta seca o su harina pueden aportar hasta 543 mg de calcio. Los expertos mencionan varios beneficios asociados a este fruto:

  • Efectos antiinflamatorios: Según WebMD, los productos derivados de la rosa mosqueta han demostrado poseer efectos antiinflamatorios, relacionados con compuestos llamados galactolípidos.
  • Acción antioxidante: Los frutos cuentan con un alto nivel de actividad antioxidante y antimicrobiana, destacado en estudios de National Institute of Health, que evidencian su riqueza en polifenoles y vitaminas.
  • Fortalecimiento del sistema inmunológico: Con su alto contenido de vitamina C, ayuda a potenciar las defensas del cuerpo y mejora la salud de la piel.

Cómo elaborar dulce de rosa mosqueta

La mermelada se elabora de manera artesanal, lo que requiere tiempo y dedicación: primero, se deben lavar bien los frutos y hervirlos en agua durante 30-40 minutos hasta que estén blandos. Luego, la pulpa se tritura y se pasa por un colador fino para eliminar semillas y pelitos internos, que pueden ser irritantes. A continuación, se vierte la pulpa limpia en una olla, se añade azúcar y se cocina a fuego bajo, revolviendo frecuentemente. Para saber si está lista, se coloca una gota en un platito frío: si al enfriarse adquiere consistencia, la mermelada está en su punto. Finalmente, se retira del fuego y se envasa caliente en frascos esterilizados, los cuales se deben voltear una vez tapados para generar vacío y mejorar la conservación.

Aplicaciones en cosmética

Otro uso de la rosa mosqueta es su aceite esencial, considerado uno de los secretos del cuidado de la piel, aunque se requiere más evidencia científica. Este óleo, extraído de las semillas, ha mostrado ser un potente regenerador y cicatrizante. Según PubMed, los extractos de rosa mosqueta tienen efectos beneficiosos en diversos trastornos cutáneos. Reportes de Medical News Today destacan su alta concentración de ácidos grasos esenciales y vitaminas antioxidantes, que favorecen la renovación celular.

Además, el ingeniero Miguel Sampedro ha encontrado una manera de procesar la rosa mosqueta sin desperdicios, creando una empresa en Chubut que comercializa derivados de este fruto en el extranjero. En una entrevista pasada, comentó: “El aceite de mosqueta tiene un alto contenido de retinol, un ácido muy utilizado por los laboratorios, que mejora la calidad de la piel”. No obstante, Pedro Barbosa, dermatólogo especializado, advierte que, a pesar de los posibles beneficios, “no hay suficiente evidencia para afirmar que esto generará una diferencia significativa”. Personalmente, aplicar aceite de mosqueta en mi piel cada noche se ha convertido en uno de mis placeres cuando visito la Patagonia.