Declaraciones iniciales de Leopoldo Luque
«Buenos días, señores jueces. Me gustaría comenzar analizando la causa del fallecimiento del señor Diego Maradona. Pero antes quiero expresar que soy inocente y lamento profundamente su muerte», fueron las palabras del neurocirujano Leopoldo Luque (45) durante su inesperada declaración en el segundo día del juicio por la muerte del icónico futbolista Diego Armando Maradona (60). Luque se encuentra entre otros seis profesionales de la salud acusados en este juicio.
Análisis de la causa de muerte
El testimonio de Luque ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de San Isidro se extendió por aproximadamente 30 minutos, durante los cuales abordó aspectos fundamentales relacionados con la autopsia y su rol durante la internación domiciliaria de Maradona. El neurocirujano fundamentó su argumentación en bibliografía médica y estudios realizados por expertos a nivel internacional.
Luque se refirió a varios temas tratados en el informe de autopsia, incluyendo la insuficiencia cardíaca aguda, el peso del corazón de Maradona, la cirrosis, la taquicardia, la agonía y la internación domiciliaria del «Diez». «No vengo a ofrecer mi opinión, vengo a presentar lo que está documentado», enfatizó Luque, mientras sostenía una serie de papeles con documentos relevantes.
Detalles técnicos sobre la insuficiencia
Refiriéndose a la insuficiencia cardíaca, Luque explicó: «Es un diagnóstico clínico, no se puede establecer en una autopsia, solo se puede suponer». En cuanto a la miocardía dilatada asociada con toxinas, agregó que investigaciones anteriores indicaron que podría ser tratada. «Ellos sugieren medicar de por vida, en eso coincidimos con los peritos. Sin embargo, esa recomendación se realizó en 2021; por lo que Maradona no estaba recibiendo medicación», aclaró.
Luque también abordó el edema agudo de pulmón y la agonía de 12 horas, conforme había indicado un informe de una junta médica compuesta por más de 20 especialistas en 2021. «El paciente fue reanimado durante una hora. Luego, a solicitud de la familia, se reanima nuevamente, pero ya era un cadáver. El edema agudo puede manifestarse rápidamente, no requiere largos periodos», detalló.
Internación domiciliaria y su rol
Sobre la internación domiciliaria de Maradona, que ocurrió entre el 11 y el 15 de noviembre de 2020, Luque subrayó: «Soy neurocirujano, no soy psicólogo ni psiquiatra. Afirmé que estaba dispuesto a buscar un médico clínico». Negó también haber aislado a Maradona de su familia y reiteró que fue el abogado Matías Morla quien lo presentó al jugador.
Luque manifestó que había limitaciones en su capacidad de intervención, mencionando: «Cuando llegó el momento en que podía aplicar mi experiencia, me lo prohibieron, no el paciente». Afirmó nunca haber hablado con los enfermeros a cargo de la internación domiciliaria ya que «no estaba a cargo» de esa parte del tratamiento.
Conflictos en el tribunal
El inicio de la audiencia estuvo marcado por tensiones, ya que la acusación argumentó que no hubo lealtad procesal, dado que la defensa no había notificado con antelación sobre la declaración de Luque. La defensa, representada por los abogados Julio Rivas y Francisco Oneto, informó de la intención del médico de declarar antes de que se presentaran los testigos convocados, lo que generó descontento entre los fiscales.
Frente a las quejas de la fiscalía, que consideraba que era necesario garantizar la transparencia del proceso, el juez Alberto Gaig permitió que Luque fuera el primero en declarar, afirmando que «prevalecen los derechos del imputado». Esto conllevó a un cuarto intermedio solicitado por la acusación para examinar las declaraciones del neurocirujano durante la fase de instrucción del caso.
El tribunal finalmente dispuso un cuarto intermedio de una hora, marcando así el comienzo de un procedimiento judicial tenso y de gran importancia, en el que Luque y otros profesionales de la salud enfrentan acusaciones de homicidio simple con dolo eventual, con penas que oscilan entre 8 y 25 años de prisión.
