Protestas por salarios impagos
La situación en Lácteos Verónica ha alcanzado nuevos niveles de tensión en las últimas horas, tras la cancelación de una audiencia clave que estaba programada por la Secretaría de Trabajo de la Nación. Esta reunión tenía como objetivo fomentar el diálogo entre la empresa y el gremio del sector, en medio de un contexto complicado marcado por salarios impagos, la paralización de la producción y denuncias de un lockout patronal. Sin embargo, minutos antes de que iniciara el encuentro, la empresa notificó que no asistirá, alegando que se encuentra enfocada en buscar una solución y solicitando una reprogramación.
Cortes en la Ruta Nacional 34
Esta decisión ha agravado el malestar entre los trabajadores, quienes desde hace semanas han exigido respuestas concretas. La audiencia ha sido reorganizada para el próximo jueves 19 de marzo, pero el ambiente se encuentra cargado de escepticismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo en el corto plazo. A su vez, en la mañana del lunes, empleados junto a sus familias llevaron a cabo una movilización en el acceso a la localidad de Lehmann, en Santa Fe, donde realizaron cortes intermitentes del tránsito y expresaron su demanda de cumplimiento en los pagos salariales y reactivación de las actividades.
Impacto económico y social
La problemática no es reciente, pero se ha tornado más urgente. La empresa enfrenta una grave crisis financiera, con más de 2.900 cheques rechazados que suman un total de $10.600 millones y deudas bancarias superiores a $5.300 millones, según información del Banco Central. Además, la actividad en las plantas ha prácticamente cesado, lo que ha llevado a una falta de ingresos y ha dejado a los trabajadores en una situación precaria.
- La ausencia de la empresa en la audiencia fue considerada por el gremio como una falta de voluntad para negociar.
- Trabajo irregulares y reducciones salariales han sido reportadas por los empleados.
En la planta de Boulogne, en la provincia de Buenos Aires, la empresa ha indicado a parte de su personal que no se presente, lo que se alinea con la caída general de la actividad. Este trasfondo representa una parálisis productiva casi total, donde las plantas de Clason, Lehmann y Suardi operan esporádicamente o están completamente inactivas.
Perspectivas inciertas
En Lehmann, donde se solían procesar entre 500.000 y 600.000 litros diarios, la recepción ha caído a niveles alarmantes de cerca de 15.000 litros, lo que agrava la falta de producción y la dificultad para generar ingresos.
Este conflicto se extiende por más de un año, con intentos de reestructuración fallidos. Además, las tensiones internas en la familia propietaria complican aún más la situación. Recientemente, el gremio ha denunciado a la empresa por lockout patronal y otros incumplimientos laborales, lo que incluye investigaciones en curso en la Justicia tanto Federal como provincial.
Con más de 700 empleados que enfrentan una incertidumbre total sobre su futuro laboral, la crisis en Lácteos Verónica va más allá de lo empresarial y afecta a una región en su conjunto. La resolución del conflicto sigue sin vislumbrarse a la vista.
