Fallo judicial en Brasil
La Justicia Federal de Brasil ha confirmado la condena a Juan Darthés a seis años de prisión por un caso de abuso sexual en contra de Thelma Fardin, restableciendo el foco en la dinámica de poder que existía entre ambos en el momento de los hechos. Este incidente tuvo lugar en 2009 durante una gira de trabajo en Managua, Nicaragua, donde ambos formaban parte del mismo elenco en una producción juvenil y compartieron alojamiento en un hotel.
Contexto de desigualdad
El juez federal André Custodio Nekatschalow firmó la resolución y desestimó los argumentos de la defensa del actor, argumentando que había evidencia suficiente que respaldaba las acusaciones de Fardin, quien en ese momento contaba con tan solo 16 años. El fallo enfatiza una «desigualdad física, psicológica y de poder» que caracterizaba la relación entre el acusado y la víctima.
La sentencia explica que «la violencia se extrae exactamente de la perspectiva temporal y espacial en la que sucedieron los hechos: de un lado, un hombre fuerte, actor conocido y admirado por todo el elenco; del otro, una adolescente de 16 años, cuya capacidad de comprensión sobre la situación era limitada».
Validez del testimonio de Fardin
Un elemento central de la sentencia fue la evaluación del testimonio de Thelma Fardin. La legislación brasileña concede una especial relevancia a las declaraciones de las víctimas en casos de delitos sexuales siempre que estén respaldadas por otros elementos, lo cual se corroboró en este caso.
Fardin declaró que entró en la habitación del actor para utilizar el teléfono, y allí fue forzada a participar en diversos actos sexuales contra su voluntad. La coherencia de su relato se mantuvo a lo largo del proceso y fue respaldada por los testimonios de otros.
Las actrices María Sol Berecoechea y María Belén Berecoechea, dos compañeras de elenco, testificaron que Fardin les había contado sobre el incidente apenas un día después, y sus relatos fueron considerados congruentes.
Impacto emocional y evaluación de la denuncia
Entre las evidencias presentadas, había un informe psicológico que documentaba síntomas de angustia, ansiedad y signos compatibles con estrés postraumático ligados al abuso. Además, el tribunal no tomó en cuenta las críticas sobre la tardanza en presentar la denuncia, reconociendo que es habitual que las víctimas adolescentes de abuso sexual respondan así ante el trauma.
Thelma Fardin formalizó la denuncia en 2018. El fallo también tuvo en cuenta los testimonios de otras mujeres que acusaron al mismo actor de conductas abusivas.
Defensa y argumentos rechazados
La defensa de Darthés intentó cuestionar la competencia de la justicia brasileña y la validez de las pruebas, afirmando que no había elementos que probaran violencia o amenazas graves. Sin embargo, el tribunal desestimó estos alegatos, indicando que la diferencia de edad y el contexto de vulnerabilidad implican una violencia implícita derivada de la situación.
Asimismo, rechazaron afirmaciones que sugerían que la denuncia había sido motivada por intereses mediáticos o por la búsqueda de notoriedad, afirmando que «no es creíble que alguien se declare víctima de un delito sexual para obtener ventaja o visibilidad».
Conclusiones sobre la jurisdicción
El tribunal explicó que Brasil debía intervenir ya que Darthés es ciudadano brasileño y se encontraba en el país en el momento de los hechos. Recordaron que la Constitución brasileña prohíbe la extradición de nacionales y que los tratados internacionales obligan a prevenir la impunidad en delitos graves.
Finalmente, subrayaron que el comportamiento posterior de la víctima no debe ser usado para desacreditar su relato, y que «forzar la práctica de un acto sexual en estas circunstancias implica una violencia subyacente que no puede ser ignorada».
