Denuncias sobre una clínica en González Catán
Recientemente, una serie de protestas se llevaron a cabo frente a una clínica en González Catán, la cual presuntamente formaría parte de una red dedicada a la falsificación de documentación médica y al ejercicio ilegal de la medicina. El escándalo salió a la luz gracias a la denuncia de Romina Neira, una cirujana plástica que ejerce en Palermo, quien manifestó que su nombre y firma fueron utilizados en un certificado falso, coincidiendo además con la trágica información sobre la muerte de un paciente involucrado.
El descubrimiento y la magnitud del caso
En una entrevista con LN+, Neira explicó cómo hizo el descubrimiento que desencadenó una investigación por parte de la policía, la cual permitió ubicar varios consultorios médicos en distintas localidades de La Matanza y Ezeiza. «Pensé que era solo la única damnificada y me enteré la semana pasada que era una clínica trucha y éramos más de 50 médicos afectados«, comentó en su relato. «Realmente fue un robo de identidad porque ejercieron la medicina en mi nombre», agregó.
Cómo se destapó la situación
Romina Neira explicó que la problemática comenzó en diciembre de 2025, cuando se generó una causa judicial relacionada con violencia de género. La fiscal a cargo pedía la asistencia de su hermana, quien también es médica, para ayudar en la interpretación de ciertos certificados. Fue en ese contexto que descubrieron irregularidades en torno a su nombre: «Ella se puso en contacto conmigo como colega y me dijo: ‘Están apareciendo certificados en tu nombre en una causa de violencia de género en La Matanza'», resaltó. En este sentido, Neira hizo hincapié en que nunca había trabajado en esa localidad, afirmando: «No es ni siquiera mi firma, ni mi letra. Es más, no es mi sello, es solo mi matrícula; solo es mi nombre y apellido… Todo era trucho».
La respuesta de la clínica
En cuanto a la actuación de la clínica, su coordinador, identificado como Alberto, afirmó que el nombre de la especialista no aparecía en los registros, pero aseguró que investigarían el asunto. Neira subrayó que la situación comenzó en diciembre y continuó hasta hace pocos días, cuando estalló el escándalo. «Me di cuenta, bueno, que él también, evidentemente, estaba involucrado en todo esto y que era mucho más grande de lo que yo pensaba», concluyó.
