Home Sociedad La fatídica jornada en que Bonavena fue asesinado y Galíndez logró un KO memorable

La fatídica jornada en que Bonavena fue asesinado y Galíndez logró un KO memorable

La fatídica jornada en que Bonavena fue asesinado y Galíndez logró un KO memorable

Una fecha histórica para el boxeo argentino

El 22 de mayo de 1976 marca un duelo de emociones para la familia boxística argentina, donde la historia entrelaza la gloria y la tragedia en un mismo hilo. Este evento, que une a dos grandes figuras del deporte, Oscar Natalio Bonavena y Víctor Emilio Galíndez, ocurrió en un corto intervalo de tiempo y en diferentes continentes: mientras Bonavena perdía la vida en el Mustang Ranch en Nevada, Galíndez demostraba su valentía en el ring en Johannesburgo.

Bonavena: Un ícono de valor y tragedia

Bonavena, un destacado peso pesado que se enfrentó a grandes del boxeo, había experimentado la transformación de una imagen controvertida a una figura amada, especialmente tras su memorable combate con Muhammad Alí en 1970. Al conmemorar cinco décadas desde su muerte, se vuelve importante contar la historia más allá del escándalo de su desenlace: su relación con Sally, esposa del mafioso Joe Conforte, y las circunstancias que lo llevaron a un destino trágico. Según el investigador argentino Al Camano en su libro Ringo RIP, al que accedimos para esta ocasión, la narración tradicional simplifica demasiado el evento sin indagar en la complejidad de los hechos.

  • Camano describe la confusión del Mustang Ranch de 1976 como un lugar sin una dirección clara.
  • El investigador aclara que Bonavena no estaba con Sally en su última noche, sino que compartió su tiempo con Fancy, una mujer presentada por Sally.
  • En la víspera de su muerte, Bonavena acudió al casino y recibió una llamada amenazante para regresar al prostíbulo.

En su último regreso al local, Bonavena fue advertido por John Colletti, el guardia de seguridad, sobre el peligro que corría. Sin embargo, no alcanzó a protegerse cuando fue atacado por Willard Ross Brymer, un asesino a sueldo que lo mató de un disparo.

Galíndez: La lucha incansable

Víctor Emilio Galíndez, apodado “El leopardo de Morón”, era un ferviente admirador de Bonavena, quien le retribuía su afecto. Galíndez defendió su título mundial semipesado entre 1974 y 1979 y se hizo conocido por su valentía excepcional en el cuadrilátero. Esa tarde en el Randy Stadium de Johanesburgo, donde el estadio estaba dividido entre tribunas de blancos y negros, Galíndez se encontraba ajeno a la trágica noticia de la muerte de su ídolo, intento que su equipo logró mantener en secreto.

  • Durante la pelea, un cabezazo de su oponente, Richie Kates, lo dejó gravemente herido justo antes de que Galíndez propinara un KO.
  • El árbitro, Stanley Christodoulu, reveló posteriormente cómo su intervención en la pelea fue crucial para que Galíndez continuara.

Con un impresionante esfuerzo, Galíndez terminó el combate victorioso a pesar de sus heridas, sumando este logro a su legado en el boxeo nacional. Anécdotas de su reacción al enterarse de la muerte de Bonavena revelan el profundo vínculo que existía entre ambos boxeadores, marcando un día tan recordado como trágico en la historia argentina.

Cincuenta años después, la memoria de estos dos grandes se mantiene viva, un recordatorio de la pasión y el legado que dejaron en el boxeo argentino.