Un Rally lleno de incidentes
El Rally de Finlandia 2026 se recordará en la historia del Campeonato Mundial de Rally (WRC) como una de las competencias más accidentadas en años recientes. El destacado piloto Sébastien Ogier, quien ha ganado el campeonato en nueve ocasiones, sufrió el accidente más grave al volcar su Toyota GR Yaris Rally1 durante la 17ª especial, terminando en un hospital de Tampere tras ser trasladado en helicóptero, aunque afortunadamente sin lesiones severas.
Antes de que Ogier protagonizara este incidente, otros competidores como Esapekka Lappi, Martins Sesks, Elfyn Evans y Arthur Pela también enfrentaron salidas de pista, logrando que la carrera se convirtiera en un evento marcado por la velocidad, la lluvia y errores en el trazado.
Desafíos en el terreno
El Rally de Finlandia, conocido históricamente como el Rally de los 1.000 Lagos, se efectúa en una variedad de caminos, desde rutas de tierra hasta tramos asfaltados. Este evento se caracteriza por sus rápidas secciones rodeadas de bosques de pinos, y un mínimo error puede llevar a los vehículos a chocar contra los árboles, resultando en vuelcos impresionantes. Durante la competencia, un detalle notable fue la camiseta de la selección argentina colgada en una rama, que fue captada en un salto de los autos y compartida por el usuario de Instagram Marekon the Stage.
Accidentes significativos
El primer incidente ocurrió el viernes, cuando Lappi perdió el control de su Hyundai i20 N Rally1 apenas 800 metros después de la salida en el TC-4. Al tratar de frenar en una curva rápida a la izquierda, su vehículo cayó en una zanja y volcó. Aunque tanto él como su copiloto, Enni Mälkönen, resultaron ilesos, el daño en la jaula de seguridad obligó a Lappi a abandonar la carrera. “La jaula está dañada, así que definitivamente se acabó el juego”, comentó Lappi al sitio especializado DirtFish.
Ese mismo día, lluvias torrenciales convirtieron los tramos SS7 y SS8 en una dura prueba para los pilotos. La baja visibilidad y los caminos en condiciones extremas llevaron a varios competidores, incluidos Evans y el belga Thierry Neuville, a solicitar la detención de la carrera, algo que no sucedió, generando críticas en el parque de asistencia.
El TC-14 el sábado por la mañana se convirtió en uno de los segmentos más destructivos. El letón Martins Sesks, que marchaba en la quinta posición, se salió de la línea en una curva rápida y volcó su Ford Puma Rally1. Tanto él como su copiloto salieron ilesos. Justo después, Elfyn Evans, segundo en la general, también volcó tras confundir una curva, cayendo de la segunda a la quinta posición.
El accidente de Ogier y el nuevo líder
El accidente más impactante del fin de semana tuvo lugar el sábado por la tarde, cuando Ogier, liderando la carrera, perdió el control en la 17ª especial (Vastila 2). Su Toyota terminó volcando y fue neutralizada la competencia de inmediato con una bandera roja. Ambos pilotos pudieron salir del automóvil y fueron trasladados al hospital para revisiones, donde pasaron la noche en observación. “Lamentablemente, hoy nos salimos de la ruta en SS17. Julien y yo hemos ido al hospital para algunas revisiones y nos quedaremos a pasar la noche como precaución después del fuerte impacto. Pero ambos nos sentimos bien, lo cual es lo más importante”, publicó Ogier en sus redes sociales.
Con Ogier fuera de la competencia, Sami Pajari asumió el liderazgo en su rally local. Pajari, quien había ganado en Estonia recientemente, mantuvo una actuación sin accidentes y cerró el sábado al frente. Finalmente, Pajari ganó el rally, entregando a Toyota un 1-2-3 en el podio y convirtiéndose en el decimocuarto piloto finlandés en triunfar en este evento.
Con diez fechas disputadas en la temporada, Elfyn Evans lidera el campeonato con 201 puntos, seguido por Pajari con 171. La próxima parada del WRC será en Sudamérica, con competencias programadas en Paraguay y Chile para finales de agosto y principios de septiembre, respectivamente.
