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El hundimiento de las ciudades: un fenómeno alarmante

El hundimiento de las ciudades: un fenómeno alarmante

El fenómeno de la subsidencia en las ciudades

Los movimientos del terreno, a menudo ignorados en la vida diaria, pueden ocasionar severos daños a la infraestructura urbana. Este proceso, conocido como subsidencia, implica el hundimiento gradual del suelo debido a múltiples factores, tanto geológicos como humanos, como la sobreexplotación de las aguas subterráneas. Este año, la Nasa destacó la gravedad del asunto al informar que en algunas partes de la Ciudad de México, el terreno se está hundiendo hasta 2 cm mensuales.

Jefferson de Lima Picanço, profesor del Instituto de Geociencias de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp), advierte que a medio y largo plazo, el hundimiento puede afectar gravemente calles, puentes y túneles, generando grietas y colapsos en edificios y viviendas. Este fenómeno también impacta negativamente en los sistemas de drenaje urbano, lo que aumenta la vulnerabilidad ante inundaciones y el riesgo de intrusión de agua salada.

Causas del hundimiento del suelo

La subsidencia puede ser el resultado de una variedad de factores. Según el profesor Picanço, entre las causas naturales se encuentran fenómenos como el surgimiento de fallas geológicas y la compactación de sedimentos. Por otro lado, la extracción de recursos como agua subterránea, petróleo y gas es la principal causa antropogénica.

La Ciudad de México, por ejemplo, se asienta sobre antiguos lagos, y la creciente demanda de agua ha llevado a la extracción de agua subterránea, provocando así la compactación del terreno. En Asia, el hundimiento también se relaciona con la sobreexplotación de acuíferos y el peso de las construcciones en áreas densamente pobladas.

Ciudades en riesgo

Algunas de las ciudades más afectadas por este fenómeno a nivel global incluyen:

  • Yakarta, Indonesia: 13,7 mm/año
  • Tianjin, China: 13,5 mm/año
  • Bangkok, Tailandia: 8,5 mm/año

Un estudio publicado en Nature revela que el 71% de la población que habita en zonas costeras vive en áreas que se están hundiendo. En estas regiones, el aumento del nivel del mar puede duplicarse, con tasas de hasta 6 mm/año.

Impacto del hundimiento en la vida cotidiana

A pesar de que el hundimiento del terreno avanza silenciosamente, sus efectos acumulativos pueden tener un impacto devastador en las ciudades. Paulo AC Luz, experto en geotecnia, menciona que este fenómeno afecta la seguridad de las edificaciones, obligando a muchos residentes a abandonar sus hogares debido al riesgo de colapso.

El hundimiento diferencial puede deteriorar la funcionalidad de los edificios, resultando en problemas como puertas y ventanas atascadas, suelos desnivelados y deficiencias en los sistemas de drenaje urbano. A medida que el suelo cede, la pérdida de capacidad del drenaje incrementa el riesgo de inundaciones y de contaminación por intrusiones marinas.

Prevención y mitigación del hundimiento del suelo

Para frenar la subsidencia, es crucial una regulación eficaz del uso del suelo. Controlar la construcción de edificaciones en terrenos propensos a asentamientos es esencial. Además, es vital gestionar de manera efectiva las aguas subterráneas y las actividades mineras. En Tokio, se han implementado regulaciones estrictas sobre la explotación de acuíferos, lo cual ha reducido la subsidencia del suelo.

Otras estrategias incluyen la creación de depósitos de retención de agua y la recarga artificial de acuíferos. En Shanghái, se inyecta agua del río Yangtsé al subsuelo a través de pozos de bombeo. También se ha promovido el concepto de ciudades esponja, que busca incrementar la absorción y calidad del agua mediante espacios verdes y sistemas de drenaje mejorados.

Desde el ámbito arquitectónico, se sugiere la monitorización continua de los edificios y el uso de estructuras flexibles que puedan adaptarse al movimiento del terreno sin comprometer su estabilidad.