Devolución de una obra robada
La Justicia Federal de Mar del Plata ha determinado la restitución de la pintura titulada “Retrato de una dama”, una obra del siglo XVIII que fue expoliada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Dicha obra fue encontrada el año pasado en un chalet del barrio Parque Luro.
Audiencia y acuerdo judicial
La entrega fue formalizada en una audiencia en los tribunales federales, donde se acordó la devolución del cuadro a Marei von Saher, esposa e única heredera de Jacques Goudstikker, un galerista judío que sufrió el robo de más de mil piezas en Ámsterdam por parte de los nazis.
Para evitar un juicio por encubrimiento, los actuales poseedores del cuadro, Patricia Kadgien (hija del jerarca nazi Friedrich Kadgien) y su esposo Juan Carlos Cortegoso, acordaron una suspensión de juicio a prueba. Como parte del acuerdo, deberán abonar $4,8 millones en 24 cuotas mensuales a la Cooperadora del Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil de Mar del Plata, conforme indica el diario Clarín.
Detalles del proceso judicial
En la audiencia, presidida por el juez federal Santiago Inchausti, estuvieron presentes el fiscal Carlos Martínez, la defensa del matrimonio involucrado y el equipo legal de la heredera, incluida la asesoría del estudio neoyorquino Freedman Normand Friedland. Durante el proceso, Kadgien y Cortegoso firmaron la renuncia irrevocable a cualquier derecho sobre la pintura, lo que facilitó su restitución.
El Ministerio Público Fiscal apoyó la suspensión del proceso penal a cambio de que la pareja no apelara la devolución y cumpliese con el resarcimiento económico.
Exhibición futura de la obra
Por el momento, el cuadro permanece bajo la custodia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Sin embargo, la intención de la heredera es exhibir la pieza temporalmente en el Museo del Holocausto de Buenos Aires para sensibilizar sobre los excesos culturales cometidos por el nazismo.
El hallazgo de la pintura
El caso adquirió notoriedad internacional en agosto del año pasado, cuando el periodista Peter Schouten, del diario neerlandés Algemeen Dagblad, siguió pistas sobre obras robadas. Schouten fue invitado por el redactor Cyril Rosman, quien durante una década había estado tras la colección saqueada. A pesar de no lograr una entrevista con las hijas de Kadgien, los periodistas observaron un cartel de venta en la propiedad.
Mediante la revisión del anuncio inmobiliario, se identificó el cuadro en una fotografía del salón, constatándose que las dimensiones coincidían con las registradas en el Catálogo Negro de la Agencia Neerlandesa del Patrimonio Cultural. Tras la difusión de esta información, la Justicia argentina inició una investigación, aunque al momento del allanamiento la pintura ya había sido retirada y reemplazada por un tapiz.
La historia detrás de la obra
La obra “Retrato de una dama” formaba parte de la colección de Jacques Goudstikker, quien falleció trágicamente mientras intentaba huir hacia Nueva York tras la ocupación nazi. Su legado artístico fue severamente afectado, con más de 1100 obras saqueadas, incluyendo alrededor de 300 que cayeron en manos de Hermann Göring.
Las investigaciones sugieren que la pintura llegó a la familia Kadgien debido a la relación entre Göring y Friedrich Gustav Kadgien, un alto funcionario del régimen nazi. Tras la guerra, Kadgien se trasladó a Sudamérica donde acumuló fortuna y residió en Argentina hasta su fallecimiento en 1978.
Su historia fue documentada en el filme “El rastro de la serpiente”, donde se muestra su sepultura en el cementerio alemán de La Chacarita.
