Una celebración distendida
El casamiento de Lali Espósito y Pedro Rosemblat se caracterizó por ser una fiesta informal, repleta de comida deliciosa y con un ambiente propicio para que cada invitado seleccionara su propio ritmo. Así lo relataron dos asistentes, Marcos Aramburu y Puchi Montivero, quienes compartieron sus vivencias de la velada en una conversación con Elizabeth Vernaci y Paulo Kablan en el programa Amanece que no es poco. La celebración tuvo lugar en una histórica casona de San Telmo y reunió a familiares, amigos y destacados miembros del ámbito artístico.
Un recorrido por las bebidas
Aramburu, amigo cercano de Rosemblat, narró que había dos barras de bebidas y describió su propio viaje a través de ellas. Comenzó con vino rosado, después optó por un tinto de verano, seguido por fernet y un cóctel Penicillin, finalmente cerrando la noche con whisky con hielo. «Champán habré tomado dos, tres copas nomás», confesó.
Montivero, también productor del programa, rememoró que eligió cerveza y fernet, además de un Penicillin que compartió con los hermanos de Pedro. Puntualizó que se mantuvo cauteloso con las combinaciones de bebidas durante la celebración.
Merecida convivencia entre amigos
- Risas y anécdotas: Los asistentes bromeaban sobre el tiempo que pasó antes de la llegada de los novios, quienes se presentaron alrededor de las 3 de la mañana.
- Recepción a cargo de Martín Rechimuzzi: El presentador dio la bienvenida a los invitados antes de que se formalizara la ceremonia.
Detalles de la ceremonia
Aramburu señaló que el juez de paz mantuvo un perfil bajo y se enfocó en su tarea durante la ceremonia. El momento culminante fue registrado por los amigos presentes, quienes compartieron emociones y palabras significativas en una fiesta que combinó comida, música y bailes.
Montivero admitió que no fue de los más activos en la pista, prefiriendo observar y disfrutar desde su asiento.
Un menú cercano y familiar
La boda ofreció un menú que siguió la tradición de lo conocido y familiar. Entre los platos se encontraban una picada criolla, carnes a la parrilla, milanesas con puré y variedad de acompañamientos. Aunque Aramburusándwich de molleja, que se volvió uno de los temas más comentados de la noche.
La tarta nupcial, elaborada por el renombrado Damián Betular, fue un impresionante pastel blanco de nueve pisos, adornado con detalles en rosa pastel y presentada durante la fiesta, aunque Montivero reconoció que solo conoció estos detalles al ver fotografías posteriormente.
Cierre de una velada inolvidable
La unión de Espósito y Rosemblat fue una celebración sin mesas asignadas, permitiendo que los invitados se agruparan libremente. Con la comida tradicional argentina como hilo conductor, la fiesta se extendió hasta altas horas de la madrugada, creando recuerdos imborrables.
