Cierre del caso $LIBRA
La decisión del fiscal Eduardo Taiano de solicitar el sobreseimiento de once personas involucradas en el caso $LIBRA fue aceptada el pasado viernes por el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi. Esta resolución pone fin a la investigación sobre el criptoescándalo, lo que implica un respiro para el presidente Javier Milei, quien celebró este acontecimiento en sus redes sociales y criticó con dureza a los medios de comunicación.
Incógnitas sin respuesta
A pesar de un año y medio de análisis, muchas preguntas sobre el proyecto cripto del presidente siguen sin respuesta, ya que la causa se cerró sin realizar declaraciones por parte de las partes involucradas ni tomar testimonios de funcionarios en Comodoro Py. La decisión del juez absolvió no solo a Javier y Karina Milei, sino también a los criptolobbistas Mauricio Gaspar Novelli y Manuel Terrones Godoy, además del empresario estadounidense Hayden Mark Davis y otras personas involucradas en el proyecto.
El proyecto $LIBRA fue concebido como un criptoactivo, con el objetivo de financiar empresas argentinas a través de los fondos recaudados por la venta de tokens, según un tuit del presidente emitido el 14 de febrero de 2025. Sin embargo, nunca se explicaron los términos de este financiamiento, que estaba respaldado por una página de Google Drive creada pocas horas antes del anuncio. El valor del token se disparó de unos pocos centavos hasta casi cinco dólares antes de sufrir un desplome.
Los primeros beneficiarios de $LIBRA fueron 74 billeteras que, aprovechando información privilegiada, adquirieron casi 13 millones de dólares el día del lanzamiento. Uno de ellos generó casi 8 millones de dólares en ganancias. Las identidades de estos beneficiarios no se han esclarecido.
Contratos y negociaciones oscuras
Una de las grandes dudas es quién suministró a Milei el contrato inteligente, un código alfanumérico de 44 caracteres necesario para adquirir $LIBRA, que, contrario a las afirmaciones del presidente, no estaba disponible en internet. Novelli y Terrones Godoy, quienes facilitaron la conexión entre Milei y Davis, fueron mencionados en un borrador encontrado en el celular de Novelli. Este documento indicaba un supuesto pago de 5 millones de dólares por el apoyo de Milei, con cláusulas que mencionaban $1.5 millones en tokens o efectivo como pago adelantado.
Sin embargo, el fiscal Taiano desestimó dicha prueba, argumentando que no se había probado el envío de ese acuerdo desde el celular de Novelli. Junto a Davis, ambos lobbistas estaban en Dallas durante el lanzamiento de $LIBRA, realizando numerosas llamadas a Buenos Aires y Singapur antes y después de la publicación en redes sociales de Milei.
Críticas a la investigación
Las críticas a la gestión del caso por parte de la Justicia han sido constantes. Se cuestiona la falta de indagatorias a los implicados. El diputado Maximiliano Ferraro, ex presidente de la Comisión Investigadora $LIBRA, subrayó la necesidad de interrogar a Milei sobre cómo le llegó el contrato. Además, se ha criticado la comparación entre el apoyo de Milei al proyecto y una inauguración de fábrica, señalando que su posición como presidente influye en su toma de decisiones.
El abogado Nicolás Ozust, quien representa a un grupo de inversores, denunció que el fiscal optó por buscar pruebas en contra de los acusados, en lugar de actuar con objetividad. Resaltó la rapidez con que se excluyó a los inversores de la causa y mencionó detalles que han generado sospecha, como la designación de la jueza federal Ana María Juan, esposa de Martínez de Giorgi, para tratar el caso.
Ozust también criticó la decisión de no considerar pruebas relevantes, como las dos transferencias realizadas por Davis el día de su encuentro con Milei en la Casa Rosada.
Pese a la falta de convocatorias a los implicados, el fiscal llamó a declarar al periodista Maximiliano Firtman, quien también había expresado sus preocupaciones sobre el caso y brindó información ante legalidades presentes en los proyectos de criptomonedas fallidos.
