Home Sociedad El viaje memorable de Burkina Faso: un encuentro con Argentina lleno de emociones

El viaje memorable de Burkina Faso: un encuentro con Argentina lleno de emociones

El viaje memorable de Burkina Faso: un encuentro con Argentina lleno de emociones

La experiencia de Burkina Faso en Argentina

La selección de Burkina Faso, conocida como Les Étalons o Los Sementales, tiene su apodo vinculado a un mito de una princesa que se escapa a caballo, simbolizando los fundamentos de su nación. Este sábado, este equipo africano, que nunca ha participado en un Mundial y actualmente ocupa el puesto número 62 del ranking de la FIFA, vivió un viaje que sin duda quedará grabado en la historia, como una futura leyenda.

Un desafío logístico y emotivo

El enfrentamiento contra la Selección Argentina se produjo en un contexto difícil. El equipo burkines tuvo que modificar su convocatoria, llamando de emergencia a jugadores juveniles Sub-23 y tardaron 12 horas en viajar desde Marruecos cruzando el Atlántico. Su llegada a Ezeiza a las 3 de la tarde fue seguida rápidamente por el partido, que comenzó a las 9 de la noche, y tenían programado un vuelo de regreso a su país a primera hora de la mañana.

La improvisación fue la constante durante este encuentro que sirvió de despedida a Lionel Messi. La incertidumbre se desvaneció cuando la delegación burkinesa finalmente aterrizó y pasó por migraciones sin mayores contratiempos. Sin tiempo para compras ni descansos, se dirigieron inmediatamente a su hotel donde disfrutaron de una cena rápida. Con el tiempo justo, a las 6 de la tarde volvieron a abordar el micro en dirección al estadio Monumental.

Un encuentro lleno de emociones

Los utileros tuvieron que llevar los equipajes directamente desde el aeropuerto al estadio, mostrando el nivel de improvisación. Los jugadores, visiblemente cansados, llegaron al campo y se encontraron con la sorpresa de los hinchas, que aunque en un principio amagan a silbarles, pronto les ofrecieron un cálido aplauso y se tomaron selfies con ellos.

El partido comenzó con un avasallante dominio de Argentina, que anotó dos goles en los primeros diez minutos y alcanzó cinco goles antes del medio tiempo. En el área de prensa, los periodistas se mostraron tan perdidos como los defensores burkineses a la hora de identificar a los jugadores.

Desde el banco, los jugadores de Burkina Faso observaron asombrados el espectáculo brindado por los aficionados, especialmente cuando se coreó el nombre de las Malvinas. A pesar de la abultada derrota, los jugadores entraron al campo con respeto, saludaron a los hinchas y realizaron una especie de vuelta olímpica, recibiendo una ovación. Luego, en los vestuarios, se produjo un intercambio de camisetas, siendo Ousmane Camara quien se destacó y al final se llevó dos camisetas: una de Nico González y otra con la 10 de Messi.

Un desenlace apresurado

Así fue como culminaron su misión: 18 horas después de haber llegado a Buenos Aires, el equipo de Burkina Faso se despidió y se dirigió de nuevo a su país. A pesar de la breve duración de su estancia y lo tumultuoso de los preparativos, su paso por el estadio fue un verdadero desafío digno de recordar.