Home Sociedad Fervor en San Expedito: una celebración única por la final entre Argentina y España

Fervor en San Expedito: una celebración única por la final entre Argentina y España

Fervor en San Expedito: una celebración única por la final entre Argentina y España

Un 19 de julio lleno de fe y pasión futbolística

A pesar del frío intenso y las gotas de lluvia, el fervor no se apaga. Las llamas de las velas verdes y rojas se agrupan frente a la Parroquia Nuestra Señora de Balvanera, custodiadas por la imagen de San Expedito, conocido como el patrono de las causas justas y urgentes. Las manos se multiplican para encender estas llamas, y entre lágrimas y sonrisas, lo que prevalece en esta esquina de Bartolomé Mitre y Azcuénaga es la unidad.

Como cada 19 de mes, pero en especial el 19 de abril, los fieles se reúnen para rendir homenaje al mártir católico, un antiguo militar romano del siglo IV que abrazó el cristianismo y fue ejecutado por su fe. Sin embargo, este 19 de julio es diferente, ya que los asistentes visten los colores celeste y blanco de la selección argentina, en vísperas de la final de la Copa del Mundo contra España.

Promesas y agradecimientos

Belén Punte, cuya relación con San Expedito comenzó en un momento crítico: el nacimiento de su hija con un problema cardíaco, cuenta cómo un desconocido le sugirió que pidiera al santo. «Me dio sus palabras ese día y desde entonces es mi santito. Nunca más me dejó», recuerda. Hoy, ella, acompañada de su familia que viajó desde San Andrés de Giles, cumple su promesa. «Tenía que venir hoy, el día de la final, como prometí», afirma con seguridad, confiando en que Argentina saldrá vencedor.

Julieta Mazzei, de 33 años, también vive esta experiencia espiritual. Se hizo creyente durante la pandemia y comparte el ritual con sus amigas. La coincidencia del partido con el 19 de julio les parece una señal perfecta: «Cuando jugamos contra Inglaterra lo prometimos, además de que Argentina tiene una numerología impresionante», señala mientras lleva una bandera argentina como capa.

Un momento de unidad

Un grupo de amigas que llegó desde Gregorio de Laferrere también lleva banderitas argentinas pintadas en las mejillas. Decidieron encender las velas en cumplimiento de una promesa de Jésica Rodríguez, quien había comprometido su asistencia bajo la condición de que el equipo nacional ganara a Cabo Verde. La anécdota toma un giro divertido, ya que las amigas están considerando encender las velas comenzando desde la parte roja, que significa un momento de mayor urgencia, en lugar de esperar que se consuma la parte verde.

Mientras tanto, el sacerdote continúa bendiciendo a los fieles cada quince minutos. «¡Glorioso San Expedito! Que intercedes por las causas justas y urgentes…», reza en voz alta, mientras algunos levantan banderas, llaves y mascotas enfermas en búsqueda de apoyo espiritual. «¡Vamos Selección! ¡Vamos!», exclama emocionada una mujer junto a su amiga, mientras ambas se abrazan y ofrecen una oración en silencio, compartiendo su fe en este sitio sagrado, en medio de las gotas de agua bendita y la lluvia.