Home Sociedad Gianinna Maradona se pronuncia sobre la muerte de su padre: «El plan era que lo querían matar»

Gianinna Maradona se pronuncia sobre la muerte de su padre: «El plan era que lo querían matar»

Gianinna Maradona se pronuncia sobre la muerte de su padre: «El plan era que lo querían matar»

Gianinna Maradona en los tribunales

Gianinna Maradona, de 36 años, asiste cada martes y jueves a los tribunales de San Isidro, acompañada por amigos y familiares. Ella es consciente de que durante estas jornadas revivirá momentos difíciles relacionados con su padre, Diego Armando Maradona, quien falleció a los 60 años. La trama judicial la mantiene atenta a cada aspecto de las audiencias, y en ocasiones permite que las lágrimas fluyan al observar imágenes antiguas de su padre, distantes de aquellas en las que lo veía en la cancha, luciendo las camisetas de Boca Juniors, Nápoli o de la Selección Argentina.

Declaraciones impactantes en la audiencia

Gianinna habla con frecuencia con sus abogados, Fernando Burlando y Fabián Améndola, así como con su equipo legal conformado por Sylvia Petroff, Delfina Burlando y los hermanos Martín y Bautista Leguizamón, entre otros. Algunos de los acusados por la muerte de su padre se encuentran a escasa distancia de ella. Al igual que el neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado, Gianinna se presenta en cada día del juicio.

En su declaración como testigo, fue la primera de la familia en hacerlo y aseguró que Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz, médicos de su padre, la manipularon, manifestando: «Nos manipularon». «Me sentí un poco más segura esta vez al declarar, pero la tristeza es abrumadora. A pesar de que exigimos justicia por mi papá, él no regresará, y eso es lo que más nos hiere, a mí, a Dalma y a mis hermanos», comentó Gianinna.

La responsabilidad de los médicos

La joven no tiene dudas: Luque es responsable de la muerte de su padre. «Era su médico de cabecera y siempre lo presumía ante los demás», afirma. Además, recuerda que Luque se presentó ante los medios el 4 de noviembre de 2020, después de una operación que en el juicio se reveló que no realizó.
«Para mí, todos son responsables, algunos más que otros», puntualiza Gianinna, nombrando a otros imputados como Nancy Forlini, Mariano Perroni, Ricardo Almirón y Pedro Di Spagna.

«La muerte de mi papá aún me afecta profundamente. Es un dolor intransferible, difícil de expresar. La intención de culparme a mí y a mis hermanos me dio más determinación para testificar. Como dije anteriormente, no se puede ocultar la verdad», enfatiza con emoción.

Denuncias sobre el entorno de Maradona

Gianinna menciona que toda su vida ha estado expuesta a los medios por ser la hija del famoso futbolista, lo que ha moldeado su personalidad. Recordando los últimos instantes públicos de su padre, destaca un momento en la cancha de Gimnasia y Esgrima de La Plata en su cumpleaños número 60, donde se le notó desorientado y luchando para hablar. «Tenía un contrato que cumplir, pero ellos no pensaron en su bienestar personal. Si le hubieran dado el tratamiento adecuado, no podría seguir trabajando», sostiene.

Denuncia que la influencia del abogado Matías Morla y otros en el círculo cercano de su padre fue crucial, mencionando un «plan» con el que querían deshacerse de él, argumentando que: «No puedo pensar en otra cosa que lo querían matar». Según Gianinna, este plan se evidenció también con acciones como cambiar los contratos de su padre a su nombre, que luego les atribuía a sus tías.

Adicciones y su impacto en la salud de Maradona

La joven admite que la adicción de su padre al alcohol fue un factor que contribuyó a su muerte, ya que después de su operación, no se respetó la internación domiciliaria con el equipamiento y enfermeros necesarios. «Él estaba mal y, al mezclar alcohol con medicamentos, se agravaba su situación. Sabíamos lo que le sucedía y estábamos tratando de ayudarlo, pero el entorno médico no lo entendía», afirma Gianinna, volviendo a criticar la gestión de su padre en esos momentos críticos.

Finalmente, recuerda que su padre se encontraba en buena condición en la Clínica Olivos, donde incluso mantuvieron conversaciones amenas, lo cual contrastaba con su estado posterior al ser dado de alta. «En la clínica estaba lúcido, mejor que en las últimas ocasiones que lo vi», concluye.