La búsqueda de evidencias sobre el pasado educativo de Gardel
La Fundación Internacional Sucesores de Carlos Gardel, dirigida por Walter Santoro, está en la búsqueda de testimonios que respalden la idea de que el famoso cantante estudió en Buenos Aires. Santoro comentó: «Hemos llegado a un punto de la investigación en el que necesitamos recurrir a la sociedad». La fundación se interesa en recolectar información acerca de la Escuela Elemental N.º 2 del Distrito Escolar 6.º, cuya sede se localizaba en Libertad 455 y estuvo en funcionamiento hasta aproximadamente 1930.
El origen del interés por la educación de Gardel
Todo inició con la aparición de una foto de Carlos Gardel en una escuela, que inicialmente se había atribuido a un establecimiento en Uruguay. Sin embargo, Santoro explica que tras investigar más, se ha descubierto que la estructura de la fotografía es común en toda Sudamérica: «Era un estilo de construcción típico de la época denominado casa chorizo». Resalta que, debido al gran número de inmigrantes y la creciente demanda educativa, el gobierno argentino recurría al alquiler de propiedades para establecer nuevas escuelas.
El director de la fundación sostiene que Gardel asistió a un colegio porteño en la calle Libertad, y lamenta la ausencia de documentación al consultar al Ministerio de Educación. No obstante, asegura poseer un certificado de estudios que confirma la educación de Gardel en esta institución.
Documentación y teorías en conflicto
Recientemente, algunos medios informaron sobre el descubrimiento de un documento que supuestamente prueba que Gardel nació en Tacuarembó, Uruguay. Santoro aclara que este documento ya era conocido y no representa un avance relevante en la investigación. El verdadero desafío radica en obtener documentación adicional que han solicitado a Francia.
También existe controversia sobre una placa en una escuela en Montevideo que asegura que Gardel estudió allí, la cual Santoro desmiente: «Es todo falso. La persona que hizo la proyección no encontró el plano, así que lo dibujaron».
Un llamado a la comunidad
La Escuela Elemental N.º 2, activa entre 1895 y 1930, recibió a Gardel en 1899. Santoro destaca que la madre de Gardel, Berta, no provenía de una familia adinerada, lo que hace plausible que haya fotografiado a su hijo en la escuela, sugiriendo que deberían existir más imágenes. «Lo que estamos necesitando es una más, por lo menos una más. O un boletín o un certificado de promoción».
La historia de Gardel presenta dos escuelas de pensamiento sobre su origen: la tradicional “francesista”, que sostiene que nació en Toulouse en 1890, y la hipótesis “uruguayista”, que lo asocia con un escándalo en Tacuarembó. «Lo importante es la gesta de Gardel», enfatiza Santoro, quien se convierte en un defensor de su legado y el patrimonio cultural que representa.
Con herramientas de inteligencia artificial, los investigadores han profundizado en la búsqueda de datos y ahora esperan que la comunidad apoye la causa. Santoro indica: «Si alguien tiene un abuelo, o alguien cercano, con fotos yendo a ese colegio, las estamos buscando». Finalmente, reitera: «El único que puede resolver el ADN, porque estoy en la sucesión de Carlos Gardel, soy yo». La fundación mantiene la esperanza de que nuevos testimonios emerjan para aclarar la historia de uno de los exponentes más importantes del tango.
