Incidente inesperado durante una colonoscopía
Un hombre, que se sometería a un control de rutina, se vio involucrado en una grave complicación tras realizarse una videocolonoscopía. El procedimiento, destinado a la extracción de dos pólipos mediante polipectomía, terminó con una dramática consecuencia: la perforación de su intestino.
Luego de la intervención, que tuvo lugar en noviembre de 2014, el paciente regresó a su hogar pero horas después comenzó a presentar fuertes dolores, fiebre alta y palidez, lo que lo llevó de vuelta al centro médico.
Desarrollo del caso y consecuencias
En la clínica, los médicos decidieron realizarle una cirugía a cielo abierto debido a su estado crítico. El paciente relató que, durante la colonoscopía, había sufrido perforaciones y quemaduras en el intestino, lo que también desencadenó una fuerte infección abdominal y la necesidad de sondas para su tratamiento.
Esta serie de eventos derivó en un prolongado proceso de recuperación, durante el cual tuvo que someterse a múltiples intervenciones y casi un año de tratamientos para restaurar su tránsito intestinal.
Demanda por mala praxis
Tras enfrentar este difícil proceso, el hombre decidió llevar su caso ante la justicia, argumentando que la perforación no era una complicación inevitable de la colonoscopía, sino resultado de una negligencia médica. Sin embargo, la defensa sostuvo que dicho riesgo es conocido y inherente a este tipo de procedimientos.
El caso fue analizado por la Justicia Civil y Comercial de San Nicolás, donde la pericia médica fue un elemento clave en el fallo. Un especialista determinó que la videocolonoscopía puede conllevar complicaciones como el sangrado o la perforación intestinal, y que estos son riesgos informados al paciente antes del procedimiento.
La decisión judicial
El juez, al evaluar la prueba, concluyó que la perforación por sí sola no era suficiente para demostrar la existencia de mala praxis, ya que no se evidenció ningún error profesional o defecto en los equipos utilizados. Ante esto, la demanda fue rechazada.
El paciente apeló la decisión, pero la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial también desestimó el reclamo, señalando que no se presentaron argumentos científicos que cuestionaran la pericia oficial. Además, los jueces resaltaron que la perforación puede ocurrir durante una colonoscopía incluso con un procedimiento correcto.
Por último, el tribunal confirmó el rechazo de la demanda y determinó que el hombre debería asumir los gastos del juicio, subrayando que una complicación conocida durante una práctica médica no implica automáticamente mala praxis, a menos que se logren probar fallos en la conducta médica o en los instrumentos utilizados.
