Un ataque impactante en una escuela de Santa Fe
Luego del trágico evento en un colegio de San Cristóbal, Santa Fe, donde un alumno disparó con una escopeta calibre 12/70 y causó la muerte de otro estudiante, múltiples padres compartieron el profundo impacto que ha tenido esta situación en sus hijos. Silvana, madre de una alumna de la institución, relató que su hija llegó a casa llorando, comentando que, según se dice, el atacante había mencionado que dispararía a toda su clase. «Es una situación desgarradora”, afirmó Silvana en una conversación con TN.
Relatos de los padres preocupados
Silvana confesó que no comprendía la razón del llanto de su hija hasta que la sentó para que le contara, ya que no podía parar de llorar. «Me dicen que el chico tenía el arma camuflada en un estuche de guitarra para que no se notara», añadió la madre. En ese momento, los alumnos que estaban en la escuela, y que justo iban a izar la bandera, salieron corriendo en todas direcciones, provocando caos, incluso algunos rompieron vidrios.
Antonella, madre de un compañero del agresor, narra que su hijo estaba entrando a la escuela justo detrás del atacante cuando ocurrió el incidente. “Por suerte, él no logró entrar. Cuando sucedió lo que pasó, se volvió”, relató. Ella expresó que conocía al joven tirador, sabia que iba a cazar con su padre y estaba sorprendida, ya que «no tenía antecedentes de nada, estamos en shock».
“Empecé a llamar a mi hijo y le envié mensajes pidiéndole que me confirmara que estaba bien, y ahí me contó que se estaba yendo y que todo era un caos en la escuela”, recordó Antonella. Su hijo le informó que escucharon de cuatro a cinco disparos al aire y que el niño víctima estaba entrando por otro pasillo. “¿Cómo deberíamos reaccionar ante la familia del chico que perdió la vida?”, se cuestionó la madre.
Julián, otro padre de un alumno de primer año, expresó en una entrevista con el medio local Aire de Santa Fe: “Todavía no estamos comprendiendo bien la situación; estamos en shock”. Julián había dejado a su hijo en la escuela a las 7:10 AM, como es habitual, y minutos más tarde recibió un aviso sobre los disparos dentro del recinto escolar. Su hijo llegó a casa poco después, visiblemente afectado. “Llegó consternado, lagrimeando”, relató, agregando que él había dicho que estaban esperando para formarse cuando escucharon un tiro, seguido de otro, y en ese momento comenzó la carrera hacia la salida.
