Restricciones en el suministro de gas debido a bajas temperaturas
Con la llegada de las bajas temperaturas, el sistema de gas natural ha empezado a mostrar signos de tensión. A partir de este martes a las 6 de la mañana, las distribuidoras Metrogas y Naturgy han implementado limitaciones en el suministro en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), afectando a estaciones de GNC y diversas empresas.
Esta medida impacta a los usuarios con contratos interrumpibles, que, aunque son más económicos, no ofrecen garantía de abastecimiento en momentos de alta demanda. Según confirmaron fuentes privadas y del Gobierno, esta es una práctica común en el sistema para priorizar el consumo de gas residencial en días de frío intenso.
Aclaraciones de las distribuidoras y el Gobierno
Desde Metrogas, la principal distribuidora en el país, se explicó que «se restringió el suministro interrumpible a empresas y GNC debido al incremento en la demanda por las bajas temperaturas». «No significa que se queden sin gas. El contrato en firme lo siguen teniendo», afirmaron.
El sector indica que no hay un plazo establecido para la normalización del suministro, ya que depende de la evolución climática y la presión en los gasoductos. Por su parte, desde el Gobierno se explicó que esta restricción responde a un patrón estacional, donde el consumo residencial aumenta considerablemente con el frío, llevando a la suspensión de los contratos más económicos.
Factores que afectan el suministro
La demanda de gas se dispara rapidísimamente durante las olas de frío, lo que genera presión en el sistema en cuestión de horas, activando y levantando restricciones rápidamente. Los expertos del sector señalaron que si se confirma un aumento de temperaturas en los próximos días, podría haber una recuperación de la presión del sistema y, por ende, una normalización gradual del suministro.
Los desafíos que enfrenta el sistema son estructurales. A pesar del crecimiento en la producción local de gas, en particular en Vaca Muerta, el principal problema radica en la capacidad de transporte. Durante las jornadas más frías, los gasoductos operan al límite de su capacidad, lo que exige priorizar el suministro a hogares. Esto ocurre incluso cuando se dispone de más gas, ya que la infraestructura no siempre es suficiente para trasladarlo a los centros urbanos en picos de demanda.
Criterios de las restricciones
El orden de los cortes sigue una lógica: se restringen primero los contratos interrumpibles, afectando así al GNC y parte de la industria. Posteriormente, se podrían implementar recortes en consumos firmes con ventanas, que permiten interrupciones parciales. En situaciones extremas, se verán afectados los suministros prioritarios como hogares, hospitales y escuelas, aunque esta situación se busca evitar. En el año pasado, se registraron cortes en hogares de varias partes de Mar del Plata.
Estas limitaciones obligan cada invierno a complementar la oferta local con importaciones de gas natural licuado (GNL), un recurso más costoso que se utiliza para cubrir estos picos estacionales. En las épocas frías, el gas importado no reemplaza a la producción local, sino que actúa como válvula de alivio para evitar cortes mayores.
Importación de GNL y futuros desafíos
Este año, el Gobierno ya ha decidido que la estatal Enarsa se encargará nuevamente de la importación de GNL, en vez de delegarla a un operador privado, una decisión motivada por la volatilidad de los precios internacionales tras el conflicto en Medio Oriente y la necesidad de evitar repercusiones en las tarifas. En paralelo, la empresa ha comenzado la licitación de los primeros cargamentos para mayo, un proceso que el mercado seguirá de cerca para analizar los precios que deberá convalidar Argentina en plena temporada alta.
A medida que los meses avanzan, se anticipa que la mayoría de las compras se realizará entre junio y julio, cuando el sistema está operando al límite. Por lo tanto, lo que se está experimentando actualmente es un adelanto de la dinámica que se vivirá en invierno, en el que se deberán emplear los mecanismos de ajuste más flexibles. El verdadero reto será garantizar el abastecimiento durante las semanas de mayor frío, en un contexto de mercado internacional inestable y con un cronograma de importaciones que aún está en fase de definición.
