Declaraciones en el juicio de los Cuadernos de las Coimas
En la jornada de este martes, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, exsecretarios de Transporte durante el kirchnerismo, comparecieron ante el tribunal en el juicio oral relacionado con los llamados Cuadernos de las Coimas. Ambos funcionarios negaron las acusaciones de haber recibido retornos asociados a los subsidios otorgados durante su gestión.
Jaime, quien estuvo en el cargo desde 2003 hasta 2009, rechazó las aseveraciones de algunos empresarios que lo implicaron en este escándalo, calificando dichas declaraciones como afirmaciones en un «marco extorsivo». Aclaró que no aparece en las fotocopias del chofer Oscar Centeno, fundamentales para la causa. Respecto a las fotocopias, Jaime mencionó que el único hecho que aparece es un pago potencial en 2010 relacionado con la Hidrovía.
El exfuncionario, que actualmente cumple una condena de seis años de prisión por la tragedia de Once, solicitó acceder a un régimen de prisión domiciliaria por su avanzada edad de 71 años y motivos de salud, así como ser trasladado a Córdoba para recibir visitas familiares. Durante su testimonio, decidió no responder a las preguntas de los jueces ni del fiscal Fabiana León, argumentando que no tuvo acceso total al expediente.
Defensa de Schiavi ante las acusaciones
Por su parte, Schiavi, quien ocupó el cargo entre 2009 y 2012, también se defendió ante las acusaciones, señalando que el expediente carece de pruebas concretas en su contra. Afirmó que, al revisar el documento completo, notó que su nombre no figuraba en los Cuadernos de Centeno, lo que dificulta su defensa. Durante su exposición, recordó su trayectoria en el sector público, su activismo político y su trabajo en la campaña de Mauricio Macri en Buenos Aires.
Schiavi negó las afirmaciones del empresario arrepentido Benjamín Gabriel Romero, quien lo indicó como receptor del 5% de los subsidios que se gestionaban. «No figuro en los cuadernos de Centeno», reiteró al finalizar su declaración, visiblemente emocionado.
Nueva solicitud de pruebas por parte de la defensa de Kirchner
Al concluir la audiencia, la defensa de Cristina Kirchner presentó una solicitud de nuevas pruebas a raíz de las declaraciones realizadas en esta primera parte del juicio. Se pidió al Tribunal que certifique la supuesta existencia de una causa en la que se investigó a Mariano Bonadio, hijo del fallecido juez Claudio Bonadio, la cual habría sido sobreseída. Esta referencia fue hecha por el empresario Cristóbal López, quien afirmó que él y sus socios fueron incorporados al expediente por una supuesta deuda que el juez mantenía con Sebastián Eskenazi, hijo de Enrique Eskenazi.
El abogado de la expresidenta, Carlos Beraldi, enfatizó la necesidad de investigar la relación aparente entre el exjuez Bonadio y la familia Eskenazi, en particular con Sebastián Eskenazi.
