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Buscó rescatar una sonda meteorológica y quedó perdido en la selva durante cinco días

Buscó rescatar una sonda meteorológica y quedó perdido en la selva durante cinco días

Un rescate en la selva misionera

Un aficionado paraguayo de la meteorología vivió una experiencia angustiante al quedar extraviado durante cinco días en la selva de Misiones. Todo comenzó cuando el pasado lunes 3 de agosto, tras haber sido sometido a una operación por un tumor cerebral, Oscar Antonio González Caballero (57) detectó que una sonda meteorológica que había lanzado comenzaba a emitir señales desde el territorio argentino.

El hombre ingresó al país por Puerto Iguazú y se trasladó hacia Colonia Delicia, donde pasó la noche en la casa de un lugareño. A primera hora del martes, armado con botas, su teléfono móvil y una linterna, se dispuso a iniciar su misión de rescate hacia el lugar donde la sonda emitía sus señales.

La búsqueda y el rescate

Antes de emprender su camino, se comunicó con su familia para avisar que se comenzaba desde el kilómetro 18 hasta el kilómetro 22. Sin embargo, tras algunas horas, el contacto se perdió, lo que generó alarma entre sus seres queridos. Ellos interpusieron una denuncia ante la Policía, que rápidamente activó el protocolo de búsqueda, sumando agentes de Gendarmería y empleados de la empresa Arauco.

  • El rescate fue realizado exitosamente gracias a drones equipados con cámaras térmicas.
  • Los rescatistas lograron ubicar a González Caballero en una zona densa de vegetación tras intensivas horas de trabajo.

Finalmente, el sábado por la noche, después de varios días de incertidumbre, fue encontrado con signos de debilidad por la escasa alimentación y lesiones por insectos. Afortunadamente, los médicos consideraron que no era necesaria su internación.

La experiencia en la selva

El hombre explicó que el martes, al ingresar a la selva y abrirse paso con un machete, encontró a un gran felino, lo que lo llevó a correr y perder todas sus referencias. En su rápida huida, perdió tanto su celular como la linterna, lo que complicó aún más su situación en los días siguientes.

Durante su odisea, González Caballero buscaba refugio por las noches en las copas de los árboles para protegerse de la fauna salvaje. Finalmente, al ser hallado, se mostró lúcido y orientado, aunque debilitado por las adversidades padecidas.