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Argentina en Dinamarca: La experiencia de Marcos Perren y su nuevo enfoque económico

Argentina en Dinamarca: La experiencia de Marcos Perren y su nuevo enfoque económico

Una nueva perspectiva financiera en Dinamarca

Para Marcos Perren, emigrar a Dinamarca ha significado descubrir una relación completamente distinta con el dinero. Tras un año en este país nórdico, el argentino ha reflexionado sobre su experiencia, destacando la estabilidad económica como una de las principales razones que hacen que su mudanza haya sido una decisión acertada. «Si hay una ventaja que tenemos los argentinos y los latinos en general es que venimos de economías muy frágiles, economías que nos han enseñado a los golpes cómo cuidar la plata para no perderla y para no desperdiciarla», declaró Marcos.

Ahorro mensual sorprendente

Marcos sostiene que esta costumbre de manejar el dinero puede ser un activo valioso cuando se contrasta con ingresos más estables. «Si uno viene con esa mentalidad de cuidar el dinero, se puede hacer mucho ahorro. Es una locura lo que uno puede ahorrar por mes», afirmó. A lo largo de su año en Dinamarca, notó que muchos de sus colegas daneses tienden a gastar casi la totalidad de su salario, confiando en un ingreso constante el mes siguiente. En contraste, Marcos ha logrado ahorrar considerablemente más que ellos, debido a su diferente mentalidad respecto al ahorro.

Mejor calidad de vida laboral

Además de la situación financiera, Marcos también destaca su bienestar general. En 2020, participó en el reality show Bake Off Argentina y luego de la pandemia decidió reorientar su vida hacia Europa. Durante su recorrido, pasó por Alemania e Italia antes de establecerse en Dinamarca junto a su pareja Ariana. Actualmente, trabaja unas 37 horas a la semana, un total de alrededor de 160 horas al mes, lo que representa una notable diferencia respecto a su experiencia previa en el sector gastronómico argentino, donde frecuentemente laboraba de 200 a 220 horas mensuales.

Cuando decide trabajar más horas en ciertos meses, observa que esto puede incrementar significativamente sus ingresos. Sin embargo, valora que esta carga extra sea una opción y no una exigencia habitual. También aprecia la desconexión que se da una vez terminado el horario laboral, donde nadie espera que continúe respondiendo correos o mensajes relacionados con el trabajo.

Sensación de seguridad al emigrar

Otro aspecto importante que menciona es la seguridad. Su esposa suele trabajar algunas noches y puede regresar a casa a altas horas sin temor, lo que le brinda a Marcos una tranquilidad que no habría experimentado en Argentina. Además, destaca la facilidad para viajar por Europa, así como el funcionamiento eficiente del transporte público y el acceso a parques, espacios deportivos y un sistema de salud pública que le brinda tranquilidad ante imprevistos de salud.

Desafíos de la emigración

No obstante, Marcos reconoce que emigrar también conlleva desafíos. Uno de los más significativos es la distancia con su familia. Aunque ha logrado construir rápidamente un nuevo círculo de amistades, la separación de sus seres queridos sigue siendo uno de los aspectos más duros de vivir en el extranjero. También señala una barrera cultural difícil de surcar, mencionando que «uno nunca va a ser danés». Esto le genera cierta frustración a quienes llegan con la expectativa de una integración completa, aunque él asegura que un inmigrante puede integrarse, trabajar y establecerse.

Para quienes contemplan seguir su ejemplo, recomienda prepararse adecuadamente. Su primer consejo es contar con un respaldo económico suficiente para afrontar los primeros meses, sugiriendo que entre 4.000 y 5.000 euros es lo más conveniente para cubrir alojamiento, diligencias y gastos hasta encontrar estabilidad. Además, sugiere la importancia de llegar con una mentalidad abierta y crear una red de apoyo con otros argentinos, latinos y migrantes.

Conclusión positiva tras un año en Dinamarca

Después de un año en Dinamarca, la conclusión de Marcos es clara: para él, emigrar a este país «recontra vale la pena».