La habilitación de una nueva planta frigorífica
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) ha agregado un nuevo establecimiento, con número oficial 263, al listado de plantas autorizadas para la exportación de sebo incomestible hacia la Unión Europea (UE). Esta decisión marca un hito en la reanudación de los envíos de este subproducto de origen animal a un mercado al que Argentina no había exportado desde noviembre de 2023.
Un avance significativo en las exportaciones
El SENASA ha señalado que esta habilitación representa un avance importante en la recuperación de las exportaciones hacia el bloque europeo, tras tres años sin operaciones. En su comunicado, el organismo no ha especificado los volúmenes esperados ni la fecha del primer embarque, limitándose a identificar la planta por su número oficial.
Oportunidades comerciales para la industria frigorífica
Con esta habilitación, se amplían las oportunidades comerciales para la industria frigorífica nacional y se fomenta el uso de los subproductos generados durante el proceso de faena. De acuerdo con el SENASA, esta medida contribuye a la valorización y comercialización de estos productos en los mercados internacionales.
De residuo a biocombustible
El sebo incomestible, considerado un residuo de la industria cárnica y no apto para el consumo humano, tiene un alto valor en Europa, ya que se utiliza como materia prima para la producción de Combustible Sostenible de Aviación (SAF, por su sigla en inglés). Este tipo de combustible se presenta como una alternativa ecológica al queroseno fósil, derivado de materias primas biológicas o residuos. La Unión Europea promueve su uso en el transporte aéreo como parte de las estrategias para reducir emisiones.
En este contexto, el sebo animal ha empezado a ser revalorizado y se le denomina “grasa que vuela”. Según el SENASA, el tratamiento del sebo a altas temperaturas con hidrógeno permite eliminar impurezas, generando un biocombustible con una menor huella de carbono en comparación con el queroseno fósil.
Impacto en la industria y el comercio agroindustrial
Para la industria frigorífica, tener la posibilidad de destinar este subproducto al mercado europeo representa una nueva vía de comercialización. Sin embargo, las exportaciones de productos de origen animal a la UE están condicionadas por estrictas exigencias sanitarias, permitiendo solo el envío de mercancía desde establecimientos que se encuentren en el listado de plantas autorizadas. Así, la inclusión de la planta Nº 263 supone un paso formal para reanudar sus envíos al bloque.
Este caso ilustra la importancia de las habilitaciones sanitarias en el comercio agroindustrial. El acceso a mercados depende del cumplimiento de los requisitos del país receptor y de la inclusión en los registros pertinentes, de modo que cada nueva incorporación al listado tiene un impacto directo en las oportunidades de exportación.
Conexión entre comercio y sostenibilidad
La decisión de habilitar esta planta también integra dos agendas relevantes: la comercial, que busca ampliar y recuperar plantas para productos argentinos, y la ambiental, que está relacionada con la demanda europea de insumos que tengan una menor huella de carbono. El regreso de los envíos de sebo incomestible a la Unión Europea tras un período tan prolongado sin embarques refleja el continuo esfuerzo del SENASA por acceder y recuperar mercados internacionales para los productos y subproductos de origen animal, promoviendo así las exportaciones argentinas y garantizando que se cumplan los requisitos sanitarios exigidos por los países de destino.
