Reflexiones sobre la ruptura
Cecilia «Chechu» Bonelli y Darío Cvitanich pusieron fin a su relación en abril de 2025, después de haber compartido 14 años juntos y ser padres de tres hijas. A pesar de que la separación fue acordada por ambas partes, marcó un cambio significativo en sus vidas, dado que habían construido una estructura familiar durante más de una década.
Una nueva etapa de soltería
Durante una entrevista en el programa radial Vuelta y media de Urbana Play FM 104.3, Chechu compartió su actual situación, subrayando lo complicado que fue enfrentar la soledad en los primeros meses tras la separación. «Estoy disfrutando mucho de la soltería. Básicamente, saliendo a comer con amigas. No es que esté desbarrancando ni saliendo con chicos, sino que estoy valorando mi tiempo cuando no tengo a mis hijas”, expresó optimista sobre este nuevo capítulo en su vida.
Los acuerdos de crianza
Bonelli también explicó cómo han organizado su tiempo con sus hijas. «La tenemos una semana él y una semana yo a las nenas. Y hoy puedo estar acá porque justo es la semana que no las tengo, porque si no hubiera sido imposible», aclaró. Resaltó la importancia de este acuerdo para asegurar que ambos puedan pasar tiempo de calidad con las niñas, lo que facilita su adaptación a la nueva realidad.
Recuperando el amor propio
Chechu reflexionó sobre cómo ha recuperado aspectos de su vida que había descuidado. «Volví a disfrutar de muchas cosas que había perdido, no por otra persona, sino por entrar en la dinámica de la maternidad. Me veo en el espejo con más ganas y he comenzado a cuidarme de nuevo», comentó, subrayando su proceso de autodescubrimiento a los 40 años.
El desafío de la soledad
A pesar de disfrutar de su independencia, Bonelli admitió que enfrentar la soledad puede resultar complicado. «Como el yin y el yang, dentro de lo malo hay algo bueno y dentro de lo bueno hay algo malo. Si bien disfruto de la soledad, a veces es muy dura», enfatizó. Aunque ha recibido interés de potenciales parejas, actualmente no se siente lista para volver a enamorarse. «Estoy trabajando mucho en terapia. Necesito completar el duelo tras 14 años en pareja y entender mis errores para mejorar», explicó.
El duelo y la vulnerabilidad
Chechu también abordó el dolor emocional que le dejó la separación, reconociendo que, a pesar de las especulaciones sobre su relación, eligió guardar silencio en momentos difíciles. «Estuve hecha polvo, tirada en el piso. Me sentía mal por pensar que este dolor era más intenso que el de perder a mis padres. Es un sufrimiento que nunca había experimentado, pero es muy mío», reflexionó con sinceridad.
Consejera para otras mujeres
La vivencia de su ruptura no solo la ha llevado a un proceso personal, sino que también la ha convertido en una fuente de apoyo para mujeres que atraviesan situaciones similares. «Muchas mujeres me escriben pidiendo consejos, y trato de dedicarles tiempo para responderles», finalizó Bonelli.
