Cierre de la planta de Knorr en Mendoza
La multinacional Unilever ha cerrado su planta de vegetales deshidratados de la marca Knorr, ubicada en Guaymallén, Mendoza, lo que ha resultado en el despido de 60 trabajadores. Según declaraciones de la compañía, esta decisión se relaciona más con la transformación en los hábitos de consumo que con la actual caída de la demanda.
Historia de la planta
La fábrica, que comenzó sus operaciones en 1964 bajo la dirección de Refinerías de Maíz, fue adquirida por Unilever en 2005. Esta instalación era la única deshidratadora de la multinacional a nivel mundial, gestionando todo el ciclo de producción desde el cultivo y cosecha de vegetales hasta el proceso final de deshidratación. La planta se abastecía de más de 20 fincas en Mendoza, San Juan y Córdoba, y contaba con una red de producción que contribuía al desarrollo de las comunidades y de agricultores locales.
Producción y cambios en el negocio
En su mejor momento, la planta trataba más de 15.000 toneladas de vegetales frescos al año, que se transformaban en más de 3.000 toneladas de productos deshidratados en diversas presentaciones como escamas, granulado y polvo. Los vegetales pasaban por siete hornos, de los cuales varios dejaban de funcionar, donde se les aplicaba aire caliente para reducir la humedad antes de ser pesados, seleccionados y almacenados.
A pesar de las restricciones del año 2023, la empresa comenzó a sustituir estas hortalizas deshidratadas por insumos nacionales hasta entonces importados. Además, parte de la producción se dirigía a exportaciones a países como Brasil y México, mientras que el resto era trasladado a la planta de Pilar, que asumirá toda la actividad productiva, donde se incorporarán estos ingredientes en otras recetas de Knorr.
Compromiso con los empleados
La empresa, que tiene una trayectoria de 100 años en Argentina, ha asegurado que esta decisión no compromete la continuidad de sus operaciones en el país ni de la marca. Unilever afirma que Knorr continuará desarrollando y comercializando sus productos, buscando construir un negocio más ágil y sostenible. La compañía declaró que “la medida forma parte de la evolución del negocio de alimentos y la transformación operativa permanente para fortalecer la competitividad y adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo globales”.
Recientemente, Knorr ha introducido nuevos productos como platos listos, ramen, risottos y pastas, reflejando la demanda de los consumidores por practicidad y alimentos accesibles durante todo el año. “Las sopas son consumidas principalmente en invierno, mientras que arroces y pastas tienen una demanda constante”, añadió la compañía, subrayando la importancia de estar al tanto de las expectativas cambiantes de los consumidores.
Unilever ha afirmado su compromiso de tratar la situación con responsabilidad y respeto hacia los empleados afectados, cumpliendo con todas las obligaciones legales en el proceso de desvinculación, el cual ha sido acordado en diálogo con el sindicato correspondiente.
