Cuidado esencial para las canas en verano
Las canas requieren atención particular durante todo el año, pero es en verano cuando más riesgo tienen de sufrir daños. La combinación del sol, el agua de mar y el cloro de las piscinas puede hacer que el cabello gris o blanco adquiera un aspecto amarillento y pierda su brillo natural.
Roger Nebot, un farmacéutico y experto formulador en temas de piel y cabello, así como fundador de las marcas Gossyp y Bmag, explicó las razones de este fenómeno. «Durante el proceso de envejecimiento del folículo, la cutícula se vuelve más irregular, se reduce el contenido lipídico y el cabello pierde parte de su capacidad para retener agua, lo que lo hace más poroso y susceptible a las agresiones del entorno».
Causas del amarillamiento de las canas
El especialista subrayó que el amarillamiento de las canas es el resultado de múltiples factores que interactúan simultáneamente. «Cuando nadamos en el mar o en la piscina, la mayor porosidad del cabello facilita la absorción de sal, cloro, minerales e incluso partículas metálicas presentes en el agua. Además, la exposición solar provoca oxidación, resultando en esos reflejos amarillos que, frecuentemente, son atribuidos exclusivamente al cloro».
Nebot también señaló la importancia de la melanina, que no solo da color al cabello, sino que actúa como un protector frente a la radiación ultravioleta. «Sin ella, la fibra capilar se expone más a los efectos perjudiciales de la fotooxidación». Como resultado, las canas pueden tornarse más ásperas, opacas y difíciles de manejar.
Consejos efectivos para el cuidado de las canas
El principal consejo de Nebot para prevenir el amarillamiento es muy sencillo. «Es fundamental aclarar el cabello con agua dulce justo después de la exposición. Este gesto es probablemente el más eficaz, aunque curiosamente uno de los menos practicados». Muchos tienden a dejar su cabello mojado durante horas tras salir de la playa o piscina, lo cual favorece la oxidación y la acumulación de minerales en la fibra capilar.
Además, recomendó preparar el cabello antes de nadar: «Al humedecerlo con agua dulce antes de entrar al mar o a la piscina, se reduce la cantidad de agua salada o clorada que la fibra capilar puede captar». Adicionalmente, aplicar un acondicionador ligero o un protector sin enjuague ayuda a formar una película protectora que limita la penetración de estos agentes nocivos.
Ingredientes recomendados para proteger las canas
Un cabello saludable refleja mejor la luz, lo que hace menos visibles los reflejos amarillos. Nebot sugirió varios ingredientes que pueden ayudar en este propósito:
- Proteínas de bajo peso molecular.
- Ceramidas.
- Antioxidantes.
- Lípidos biomiméticos.
- Aminoácidos biomiméticos.
- Protectores térmicos y solares.
Rutina ideal post-exposición
Después de un día de sol y agua, Nebot sugiere seguir esta rutina para las canas:
- Aclarar el cabello inmediatamente con abundante agua dulce.
- Lavar con un shampoo suave que elimine residuos sin resecar la fibra.
- Aplicar una mascarilla hidratante rica en proteínas y lípidos.
- Finalizar con un sérum o protector sin enjuague para retener la hidratación y proteger del calor y la radiación solar.
También es recomendable limitar el uso de secadores o planchas después de un día al aire libre y, si se utilizan, aplicar un protector térmico previamente. El calor aplicado sobre un cabello aún afectado por la sal o el cloro puede incrementar el desgaste de la fibra capilar.
