Un pasado problemático
David Brouillette, el agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas que disparó contra un joven colombiano en Maine, tiene un extenso historial de comportamiento violento y problemas de salud mental, según informaron familiares a medios. Este hombre, veterano del Ejército, ha sido acusado por diversos allegados de agresiones y comportamientos amenazantes a lo largo de los años.
Una de las ex parejas de Brouillette compartió un mensaje de voz en el que él revelaba pensamientos perturbadores, sugiriendo que alguien debería «cortarle el cuello». Este tipo de conducta ha intensificado las dudas sobre el proceso de evaluación que implementa el Departamento de Seguridad Nacional en relación a sus agentes.
Un contexto trágico
El 25 de abril, el incidente culminó con la muerte de Johan Sebastián Durán Guerrero, un colombiano de 25 años, quien fue asesinado mientras se encontraba en su coche en Biddeford. El DHS, que no ha confirmado la identidad del agente involucrado, justificó el uso del arma bajo la premisa de que el vehículo de Durán intentó escapar.
- Más de 10 personas han fallecido en incidentes similares con agentes de inmigración desde que comenzó la nueva ola de represión migratoria.
- Brouillette no respondió a múltiples intentos de contacto tras el tiroteo.
Familia y relaciones personales
Tras la noticia del incidente, su exesposa, Ashley Brouillette, reveló detalles sobre la relación abusiva que había tenido con él, mencionando que sufrió agresiones físicas durante su matrimonio, incluyendo un episodio donde él le arrojó agua hirviendo. Desde su divorcio, los abusos parecen haber continuado, con múltiples documentos judiciales que corroboran las denuncias de maltrato.
A pesar de no tener antecedentes criminales en Maine, muchos familiares han señalado su inestabilidad emocional y la necesidad de atención médica. Su hija, Madison, también reconoció haber presenciado episodios de inestabilidad en él durante su adolescencia, donde se llegaron a plantear situaciones extremas.
Trayectoria profesional
Brouillette se alistó en el Ejército, donde alcanzó el rango de sargento tras servir en Afganistán. Su familia asegura que la experiencia en combate exacerbó sus problemas mentales. Luego de dejar el servicio, su carrera laboral fue inconsistente, abarcando desde trabajos en el Centro Correccional de Maine hasta un papel como agente de policía en un recinto de veteranos.
Desde 2021, Brouillette enfrentaba problemas financieros y de salud que complicaron aún más su situación personal, lo que lo llevó a recibir pensiones por discapacidad. Durante su secuencia laboral, se unió al ICE, lo que tomó por sorpresa a muchos de sus cercanos, dado su historial.
Reflexiones posteriores al tiroteo
Tras el fatal incidente, Brouillette se comunicó con su exesposa, deseando que ella no hablara de los abusos que había sufrido durante su relación. Ashley también contactó a la actual pareja de Durán Guerrero, donde Brouillette admitió su involucramiento en el tiroteo, alegando que actuó en defensa propia. A pesar de las acusaciones sobre su comportamiento, la percepción de él como una víctima de sus circunstancias predomina, con familiares indicando que no parece considerarse un asesino, justificando sus acciones como necesarias.
