Consecuencias del terremoto en Colombia
Luego del fuerte sismo de magnitud 7,4 que sacudió el lunes a diversas ciudades de Colombia, incluyendo Pereira, Manizales, Buenaventura y Cali, el médico cardiólogo Jorge Tartaglione analizó en LN+ las repercusiones que tiene en el ser humano enfrentar una situación de emergencia de tal magnitud. «Las consecuencias son inmediatas, como se puede observar en las imágenes: deshidratación y hipotermia. Posteriormente, se presentan problemas más prolongados, como la escasez de medicamentos y la dificultad para acceder a los lugares donde se requiere ayuda», explicó el especialista.
Impacto emocional y físico
Además, Tartaglione manifestó su preocupación por las secuelas emocionales que estos eventos pueden dejar, advirtiendo que «los efectos psicológicos pueden perdurar meses o años, llevando a muchas personas a experimentar depresión y ansiedad. Es muy probable que en Colombia se observe un incremento en los casos de infartos y muerte súbita, tal como se registró tras terremotos anteriores».
El «Síndrome de aplastamiento»
Para ilustrar lo que viven quienes sufrieron aplastamientos por los derrumbes, el médico explicó: «Si una pared se derrumba sobre tu brazo o pierna, al levantarla durante el rescate, comienzas a liberar substancias tóxicas, como potasio y mioglobina.» Esta situación genera un profundo shock y puede resultar fatal para muchas víctimas, quienes enfrentan el temor de posibles réplicas sismicas.
Peligros posteriores al desastre
El doctor también advirtió sobre el riesgo de infecciones y problemas respiratorios debido al polvo y la contaminación de las cloacas, así como la falta de atención médica oportuna. Más allá de los daños físicos, Tartaglione enfatizó que la experiencia de vivir un fenómeno natural tan devastador tiene repercusiones emocionales severas. «La impresión visual que queda es muy difícil de borrar, y la rehabilitación no es sencilla; las consecuencias para el país son extremadamente grandes».
Finalmente, el especialista destacó el estado de angustia que actualmente viven los colombianos, especialmente ante la amenaza de réplicas sísmicas: «El insomnio y la incapacidad para dormir son síntomas de estrés postraumático. Se pasa del síndrome de aplastamiento al sufrimiento psicológico que perdura en el tiempo».
