Pelea llena de controversia
El coentrenador de Fabio Wardley, Ben Davison, ha respondido a las críticas recibidas tras la derrota de su boxeador ante Daniel Dubois en la pelea por el título mundial de los pesos pesados de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), que tuvo lugar en el Co-op Live Arena de Manchester. Esta polémica surgió luego de que muchos aficionados cuestionaran la decisión del equipo de Wardley de no detener el combate cuando su pupilo comenzó a mostrar claros signos de desgaste físico y daño tras los ataques de Dubois en los últimos asaltos.
Defensa de la decisión en la esquina
En un comunicado publicado en Instagram, Davison abordó la controversia y defendió la decisión tomada durante la contienda. Comenzó su declaración elogiando a Dubois y reconociendo la dedicación de ambos boxeadores en lo que consideró un «clásico moderno». «Estamos muy orgullosos de Fabio. De hecho, estoy de acuerdo en que la pelea podría haberse detenido antes», admitió, mostrando su empatía hacia las preocupaciones del público sobre el resultado del enfrentamiento.
A lo largo de su mensaje, Davison explicó que la decisión de continuar se basó en la evaluación que el equipo hizo del estado físico de Wardley en el momento. «No vi a Fabio tambalearse antes de acercarse al médico al inicio del décimo asalto», señaló el entrenador, quien también mencionó que, tras la revisión médica cerca del final del combate, Wardley pareció más estable, lo cual influyó en la elección de no lanzar la toalla: «Para entonces, él ya había ido a ver al médico y parecía mucho más estable sobre sus piernas, que es lo que vimos».
La complejidad del trabajo de un entrenador
Davison también reflexionó sobre las dificultades inherentes al rol del segundo en situaciones críticas como esta. «Es un trabajo muy difícil no solo encontrar el equilibrio, sino también atacar en el momento justo para detener una pelea de esa magnitud, cuando tu oponente está reaccionando y contraatacando», argumentó. Durante el combate, Wardley sufrió golpes fuertes y terminó con marcas visibles, incluida inflamación en el ojo derecho y cortes en la nariz. A pesar del daño, el boxeador británico continuó respondiendo a los ataques de Dubois, lo que complicó aún más la toma de decisiones en la esquina.
«En dos ocasiones lo analizamos, pero en una, al final del asalto, Fabio respondió y anuló el impulso de Dubois. Nuevamente, fue muy complicado dadas las circunstancias, ya que el boxeador reaccionó».
Reflexiones finales
Davison recordó que su criterio como entrenador ha sido objeto tanto de críticas como de elogios en el pasado por decisiones similares en combates importantes, refiriéndose a su trabajo con Tyson Fury frente a Deontay Wilder, y en las peleas de Leigh Wood contra Michael Conlon y Mauricio Lara. «Me han elogiado por no haber envuelto a Fury (Wilder) con una toalla. Me elogiaron por no haber envuelto a Wood (Conlon) con una toalla. Primero me criticaron, y luego me elogiaron por haber envuelto a Wood (Lara) con una toalla», recordó.
Más allá de las críticas, Davison volvió a respaldar al árbitro Howard Foster, quien finalmente detuvo el combate en el undécimo asalto ante la evidente superioridad de Dubois. «He visto opiniones diversas al respecto, pero estoy de acuerdo en que podría haberse detenido antes. Sin embargo, creo que Howard Foster tomó la decisión en sus propios términos», concluyó.
Para terminar su comunicado, el coentrenador de Wardley valoró el recorrido de su boxeador y su progreso hasta llegar a la elite del boxeo mundial: «Es muy fácil olvidar lo que Fabio ha logrado. De cuatro peleas de aficionados a campeón mundial de peso pesado. No es tarea fácil para nosotros, ni para él ni para nosotros, ayudarlo a enfrentarse a los mejores del mundo. Nunca se había hecho antes, ni se volverá a hacer».
El triunfo de Dubois
En esta contienda, Daniel Dubois recuperó el título mundial OMB de los pesados al ganar por KO técnico en el onceavo asalto ante 18.000 fanáticos. Al finalizar la pelea, Dubois agradeció a su contrincante y expresó: «Fue una guerra. Superamos los momentos difíciles. Gracias, Fabio, por eso, gracias… ¡Qué gran pelea, qué gran batalla, hombre!». Además, agregó: «Tuve que exprimir todo mi potencial, confiar en el jab y utilizar todas mis habilidades. ¡Qué gran pelea, qué gran batalla! Pero vuelvo a ser el número uno». Con este triunfo, su récord alcanza las 23 victorias, 3 derrotas y 22 nocauts, mientras que Wardley se queda con 20 victorias, 1 derrota y 1 empate.
