Resultados de la evaluación fiscal de las provincias
La agencia de calificación Fitch Ratings ha mantenido sin cambios la calificación de los gobiernos provinciales argentinos, a pesar de haber elevado la nota de la deuda soberana de Argentina de CCC+ a B-. Esta decisión se basa en la reciente mejora de las condiciones fiscales, financieras y externas del país. En su análisis, Fitch advirtió que se anticipa un deterioro significativo de la situación fiscal en las provincias durante el año 2026, causado principalmente por los recortes en las transferencias del Gobierno de Javier Milei, afectando áreas críticas como obras públicas y salarios docentes.
Impacto del recorte de transferencias
Según el informe de Fitch, el superávit fiscal del gobierno nacional ha sido favorecido por la reducción de las transferencias a las provincias. Esta estrategia ha llevado a que las transferencias discrecionales caigan del 1,2% del PIB en 2023 a 0,4% en 2024 y 2025. La agencia estima que esta disminución representa un 72% del superávit primario que Argentina proyecta tener para 2026.
Proyecciones de deuda provincial
Fitch anticipa que en 2026, la emisión de deuda provincial alcanzará los USD 2.300 millones en los primeros meses, representando más del 55% de la acumulación neta de reservas esperadas. Este nivel de endeudamiento es considerado sin precedentes, y se enmarca en un contexto en el que las provincias enfrentan una creciente presión fiscal.
Consecuencias de las políticas de ajuste
La reducción drástica de recursos nacionales ha impactado negativamente en los gobiernos provinciales. Las transferencias federales han alcanzado mínimos históricos, afectando notablemente la capacidad de las provincias para ejecutar obras y cumplir con las responsabilidades fiscales. Desde la eliminación del Fondo de Incentivo Docente hasta la falta de acuerdos para el financiamiento de jubilaciones provinciales, las localidades han visto aumentar sus costos sin recibir el soporte adecuado del gobierno central.
Perspectivas para el sector provincial
Fitch observa que el saldo fiscal de las provincias dependerá de tres factores clave: los ingresos reales, la capacidad de generar financiamiento y la presión del gasto. En su análisis, la agencia concluye que el panorama en 2026 será muy complicado, con expectativas de un creciente déficit, que podría alcanzar entre el 4,5% y el 5%.
Conclusiones finales
El informe refleja un contexto de alta tensión fiscal para los gobiernos provinciales, marcado por la combinación de menores ingresos, mayores exigencias y un recorte en los recursos disponibles. Fitch advierte que 2026 será un año crítico para el sector provincial argentino, con un riesgo alto de ajustes insostenibles si no se logra un financiamiento adecuado.
