Arbitraje internacional por las Malvinas
El Gobierno argentino respaldó este jueves su decisión de solicitar un arbitraje internacional contra el Reino Unido debido a la explotación de recursos hidrocarburíferos en el Atlántico Sur. Esta medida surge tras la reciente convocatoria de la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, por parte del ejecutivo británico, el cual argumentó que el arbitraje sería un nuevo intento de «socavar los derechos y los medios de vida» de los habitantes de las islas.
Resoluciones de la ONU y postura argentina
A través de un comunicado oficial, el Gobierno recordó que la Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas insta a Argentina y al Reino Unido a «proseguir sin demora las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa». La Resolución 31/49 también urgió a ambas partes a abstenerse de tomar decisiones que modifiquen la situación unilateralmente mientras se mantenga este proceso abierto.
- La Argentina ha expresado que la exploración y explotación unilateral de recursos no renovables en el área en conflicto representa precisamente dicha modificación unilateral.
- La Cancillería, encabezada por el canciller Pablo Quirno, destacó que, ante la negativa británica a negociar, se han optado por las vías jurídicas establecidas.
Rechazo ante acusaciones británicas
Además, el Gobierno argentino contrarrestó lo que considera una manipulación del principio de libre determinación por parte del Reino Unido, argumentando que este no se aplica a los actuales residentes de las Islas. La Cancillería también expresó su pesar ante la insinuación de que la acción argentina afectaría su confiabilidad como socio. Se subrayó que dicha confiabilidad se evalúa por la fidelidad a los compromisos y que Argentina está actuando de acuerdo a los tratados internacionales.
Perspectivas de diálogo
El gobierno de Javier Milei cuestionó la capacidad del Reino Unido para considerarse un socio responsable de compromisos internacionales, sugiriendo que es más responsable recurrir a un tribunal que obstruir los mecanismos convenidos. Milei reafirmó la disposición argentina para reanudar negociaciones bilaterales como lo ha solicitado en múltiples ocasiones la comunidad internacional.
El comunicado de la Cancillería argentina se emitió tras declaraciones de Uma Kumaran, subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar, quien afirmó que el arbitraje argentino intenta socavar los derechos de los isleños. Kumaran hizo entrega de una nota a la embajadora Plaza, manifestando que obstruir actividades económicas legales no responde a un compromiso internacional responsable.
Instrucciones a la Cancillería
La respuesta británica se produjo luego de que Milei instruyera a su equipo legal para iniciar un procedimiento de arbitraje de acuerdo con el Anexo VII de la Convención del Mar. El objetivo es abordar la explotación de hidrocarburos en el proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, donde actualmente operan la empresa israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, que prevén iniciar la extracción de petróleo en 2028. Además, Milei advirtió a Londres que recurriría a la Convención de las Naciones Unidas si las actividades de estas empresas no cesan en dos semanas, una medida que ha sido solicitada por numerosos académicos, aunque su eficacia ha sido objeto de debate.
