Amenazas entre Estados Unidos e Irán
El reciente intercambio de amenazas entre Donald Trump y Mojtaba Khamenei, líder supremo de Irán, ha escalado en intensidad. Después de que Trump advirtiera sobre un bombardeo «sin precedentes» si se lleva a cabo un plan de Irán para asesinarlo, Khamenei replicó que tomará venganza por la muerte de su padre.
Compromiso de venganza
Khamenei se comprometió a «vengar la sangre pura» de su padre, así como la de otros mártires de lo que califica como guerras recientes. En un mensaje en su perfil de la red social X, declaró: «Nos comprometemos a vengar tu sangre pura y la sangre de todos los mártires de estas dos guerras (recientes) tomando venganza contra los criminales y deshonrosos asesinos. Esta venganza es lo que nuestra nación está exigiendo, y esto debe hacerse definitivamente».
La advertencia de Trump
En respuesta, Trump realizó una publicación en Truth Social, donde aseguró que «mil misiles» están listos para ser lanzados hacia Irán. Afirmó que si el Gobierno iraní intenta asesinarlo, está preparado para «destruir por completo todas las regiones de Irán». Según sus palabras, las órdenes ya han sido emitidas y el ejército estadounidense está «preparado, dispuesto y capacitado» para actuar.
Información de inteligencia
La declaración de Trump surge tras recibir informes de inteligencia de Israel, que advirtieron de que Irán estaría desarrollando un nuevo plan para su asesinato. Esta información fue reportada por The Wall Street Journal y CNN, aunque algunos en la comunidad de inteligencia estadounidense muestran escepticismo, considerándolo un rumor sin base.
Involucramiento del CGRI
El nuevo comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), Ahmad Vahidi, es identificado como parte de un grupo en Teherán que está impulsando el plan para matar a Trump. Vahidi ha sido señalado por la administración de Trump por su papel en la obstrucción de negociaciones con Estados Unidos.
Al ser interrogado sobre las advertencias de inteligencia israelí, Trump confirmó que Teherán lo considera «el objetivo número uno desde hace mucho tiempo».
