La situación crítica en Itatí, Corrientes
La localidad de Itatí enfrenta una grave crisis debido a las inundaciones que han afectado a los hogares de sus habitantes. Recientes imágenes captadas por Dominique Metzger durante un recorrido por la zona muestran cómo el agua ha invadido las calles y, tristemente, las viviendas de los vecinos. En esta ocasión, una familia trata de lidiar con la desesperante situación, con el agua cubriendo los diferentes ambientes de su hogar y objetos salvados apilados en la planta alta.
«Esto es un desastre», expresó con angustia una vecina, reflejando el dolor colectivo de la comunidad. Aunque se ha reportado que el nivel del agua ha comenzado a descender, la inquietud persiste; la última medición oficial indica una altura de 8,16 metros, que supera el nivel de evacuación establecido en 7,25 metros.
Daños y esfuerzos por salvar pertenencias
Las inundaciones han afectado severamente el interior de las viviendas, cubriendo espacios vitales como el baño, la cocina y otros muebles. La familia, en un intento de proteger lo que les queda, ha elevado camas, colchones y diversos objetos a la planta alta, donde también se encuentra el televisor y otros enseres rescatados.
A pesar de sus esfuerzos, no lograron evitar que algunos electrodomésticos, como la heladera, quedaran sumergidos en el agua, incluso después de haber sido colocada sobre un pallet. La creciente agua ha dejado rastros visibles en las paredes y ladrillos, mostrando la magnitud del problema.
La familia ha estado residenciada en la zona durante una década y comparte que nunca habían enfrentado una catástrofe de tal envergadura. Si bien en 2023 se presentaron inundaciones, el agua solo había alcanzado las calles y no había entrado a sus hogares.
Miedos adicionales y falta de asistencia
El temor por daños materiales es solo una parte de la angustia que sienten los vecinos; otro gran miedo es dejar sus casas desprotegidas. Durante la inundación, se han reportado robos en el área, lo que ha llevado a algunos residentes a permanecer en sus hogares, incluso sin electricidad y con gran parte de la planta baja inundada. En una vivienda cercana, se produjeron robos mientras los propietarios estaban ausentes, y también se han escuchado disparos en la noche.
La familia afectada ha señalado que la asistencia recibida ha sido escasa. Aunque agradecen la ayuda inicial de la Municipalidad para evacuar a algunos vecinos, mencionan que, posteriormente, tuvieron que gestionar su situación con recursos propios y el apoyo de amigos y familiares.
Las inundaciones han complicado enormemente las actividades diarias; no pueden usar el baño ni los electrodomésticos con normalidad, y aún desconocen cómo recuperarán los objetos perdidos bajo el agua. «Cuesta, pero no se puede contra la naturaleza», concluyó uno de los vecinos con resignación.
