Un desafío habitacional global
La adquisición de vivienda en Argentina se presenta como un reto significativo, especialmente para los jóvenes, que ven cada vez más lejana la posibilidad de tener una casa propia. Este fenómeno no se limita a la región, sino que se manifiesta en diversas partes del mundo, incluyendo Europa. En este sentido, Riksbyggen, una cooperativa de vivienda y desarrolladora en Suecia, llevó a cabo un análisis sobre cuántos metros cuadrados podría comprar un joven promedio de 25 años, considerando factores como ingresos, ahorros, condiciones de créditos hipotecarios y precios de las propiedades en diferentes ciudades.
Resultados reveladores sobre la situación juvenil
Los datos analizados revelan la dura realidad a la que se enfrentan los jóvenes al intentar acceder a una vivienda:
- 39% depende de sus padres para ingresar al mercado inmobiliario.
- 36% no cree que podrá adquirir una propiedad en el próximo año.
- 56% siente que su situación de vivienda limita su progreso en la vida adulta.
Con esta información, Riksbyggen decidió parodiar la situación y construir tres prototipos de viviendas a escala real que ilustran la cantidad de metros cuadrados que un joven promedio podría comprar en Estocolmo, Gotemburgo y Umeå.
Prototipos de vivienda como crítica social
Los modelos arquitectónicos reflejan las dimensiones calculadas por el estudio y están acompañados de descripciones que emulan el tono de los anuncios inmobiliarios. En Estocolmo, por ejemplo, un joven de 25 años podría adquirir apenas 1,9 m², presentado como un espacio donde el dormitorio, la sala, la cocina y el baño «conviven en una simbiosis excepcionalmente armoniosa». Este prototipo será visible el 3 y 4 de septiembre en Stureplan.
En Gotemburgo, aunque las condiciones son un poco mejores, la situación no es esperanzadora. La vivienda de 3,1 m² se describe como «una construcción nueva y moderna, con potencial mínimo». Por último, en Umeå, la superficie alcanzada es de 4,5 m², definida como una «joya funcional con distribución disfuncional» y que incluye un pequeño balcón con espacio para «eventos sociales de índole imaginaria».
Voces de los jóvenes y propuestas para el futuro
Además de las encuestas, Riksbyggen ha compartido testimonios reales a través de su página web. Por ejemplo, Cornelia, una joven de 27 años de Estocolmo, comenta: «Me mudé 12 veces desde que me fui de mi casa familiar. Lo único que siempre quise es un hogar seguro». Asimismo, Eliah, de 20 años afirma: «Busco vivienda constantemente, pero parece casi imposible encontrar algo. Mi vida está en pausa».
Es importante mencionar que estos modelos de vivienda no están a la venta, sino que han sido construidos a escala real para evidenciar la limitada accesibilidad de los jóvenes a la vivienda.
Propuestas de Riksbyggen para enfrentar el problema
Ante este escenario, Riksbyggen hace tres recomendaciones para facilitar el acceso a las viviendas:
- Reducir el riesgo: Proponen que cada nueva vivienda construida desencadene una serie de mudanzas que aumentan la movilidad en el mercado inmobiliario. Sin embargo, la construcción actual en Suecia es crítica; en 2025 se completaron apenas 33.332 viviendas, un 30% menos que el año anterior. La Junta Nacional de Vivienda estima que deberían edificarse alrededor de 52.300 viviendas al año durante la próxima década. Uno de los obstáculos que enfrentan los desarrolladores es el financiamiento, ya que los bancos suelen requerir que un 50% de las unidades se vendan antes de otorgar préstamos. Riksbyggen sugiere una garantía estatal de crédito que disminuya este requisito al 30%.
- Introducción de un préstamo para empresas emergentes: La principal barrera para los jóvenes suecos es el monto del depósito inicial para obtener un crédito. Para una propiedad que cuesta 2,5 millones de coronas suecas (aproximadamente 260.000 dólares), se requiere un pago inicial de 250.000 coronas (cerca de 26.000 dólares). Riksbyggen propone un préstamo inicial que facilite este requerimiento para los jóvenes.
- Liberar viviendas: Esta tercera propuesta busca construir más viviendas adaptadas para adultos mayores, de modo que al mudarse a propiedades adecuadas, se liberen viviendas que aumenten la disponibilidad para los jóvenes. Riksbyggen aboga por reinstaurar el apoyo a la inversión para facilitar estas construcciones.
