Detalles del cautiverio de Nahuel Gallo
El gendarme argentino Nahuel Gallo, quien estuvo secuestrado por más de 440 días en Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro, ha compartido nuevos pormenores sobre su experiencia de cautiverio, confesando incluso que en algunos momentos consideró la posibilidad de quitarse la vida. En una reciente entrevista con el canal TN, Gallo reveló cómo comenzó su pesadilla desde su detención el 8 de diciembre de 2024.
El comienzo de su sufrimiento
Su relato inicial aborda su viaje que comenzó el 6 de diciembre desde Argentina, pasando por Chile, Bogotá y Cúcuta. Al llegar a Migraciones, se le exigió realizar una entrevista y someterse a una revisión de sus documentos. Durante esta revisión, agentes venezolanos que se presentaron sin identificación solicitaron su teléfono móvil, buscando evidencias de «fotos o mensajes sospechosos», especialmente aquellos que pudieran ser críticos hacia el líder venezolano.
Entrevista y arresto
Gallo recordó cómo fue entrevistado por un agente cuya identidad era desconocida para él, sin saber si pertenecía al SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia) o a la policía. Describió a estos hombres como personas de civil que portaban armas, pero carecían de placas identificativas. A pesar de presentar toda su documentación requerida para ingresar al país, lo único que parecía interesarles era su teléfono móvil.
El gendarme tenía dólares en efectivo, pero indicó que eso no fue relevante para ellos. Gallo explicó que su teléfono contenía solo fotos familiares y paisajes, pero no imágenes comprometedoras: “No tenía fotos uniformado ni posando con armas”, enfatizó.
El detonante de su arresto
El episodio que llevó a su arresto ocurrió cuando un agente decidió revisar su WhatsApp, encontrando una conversación anterior con su esposa, María Alexandra Gómez, en la que se mencionaba a Nicolás Maduro. En esta conversación, Gallo tocaba temas sobre la situación política en Venezuela. «Cuando vio que mencionaba a Maduro, eso fue suficiente para etiquetarme como alguien que hablaba mal del presidente”, declaró.
Las consecuencias de su detención
Al ser cuestionado sobre su identidad, Gallo optó por no revelar que era gendarme, sino que se identificó como aduanero. Sin embargo, tras la revisión más exhaustiva de su teléfono, su verdadero trabajo salió a la luz, lo que provocó un cambio en su trato por parte de los agentes. «Me esposaron las manos y los pies, y comenzaron a enojarse porque les había mentido sobre mi identidad”, relató.
Reflexión sobre su cautiverio
Gallo mencionó que uno de los momentos más difíciles fue el mes de diciembre, ya que no sabía qué iba a suceder con él, y se preocupaba por su esposa e hijo. Expresó: «Los golpes que te dan por ser gendarme o por ser argentino. Estar 24 horas al día, los 7 días de la semana, en la celda… uno pasa por muchas cosas”. Al ser interrogado sobre si alguna vez consideró quitarse la vida, su respuesta fue clara: “Sí, lo pensé”.
Declaración ante la justicia
Este jueves, Nahuel Gallo presentó su testimonio ante la Justicia Federal argentina, donde denunció las torturas que afirma haber sufrido durante su detención en Venezuela. Esta fue la primera vez que expuso su relato en un ámbito judicial, narrando los hechos desde su arresto el 8 de diciembre de 2024.
Luego de su declaración, Gallo compartió en sus redes sociales que este proceso fue un paso difícil pero esencial. «Hoy di un paso que me costó mucho: por primera vez conté lo que viví en Venezuela desde el 8 de diciembre de 2024. Volver a esos momentos duele. Revivirlos no es fácil. Pero hay algo más fuerte que el miedo: la verdad”, concluyó.
En su mensaje, Gallo también afirmó que «el régimen venezolano sí tortura, y lo sigue haciendo”, y enfatizó que su decisión de declarar no solo se centra en su experiencia personal, sino también en la de otros detenidos, tanto extranjeros como venezolanos, que atraviesan situaciones similares.
