Aumento de las prestaciones sociales en Brasil
El gobierno de Brasil ha decidido aumentar las prestaciones sociales justo unas semanas antes de llevar a cabo elecciones reñidas, en las que las encuestas indican un empate entre Lula da Silva y su oponente de derecha.
De acuerdo con la información presentada por el ministro de Planificación, Bruno Moretti, las ayudas mínimas mensuales se incrementarán de 600 reales a 691 reales (equivalente a US$133,85), como parte del programa denominado “Bolsa Família”. Este ajuste es posible gracias a las disposiciones del programa, que otorgan ayudas en efectivo mensuales y permiten ajustes para compensar la inflación, como explicó el ministro de Hacienda, Dario Durigan.
Costo del ajuste y sus implicaciones
Moretti destacó que el costo de esta medida alcanzará los 5.800 millones de reales este año y 22.000 millones de reales para el 2027, aunque argumentó que el gobierno cuenta con margen fiscal suficiente para asumir estos gastos.
Reacción del mercado y preocupaciones fiscales
En respuesta a este ajuste, el real brasileño cayó a su mínimo en la jornada, mientras que las tasas de los swaps aumentaron, ya que los operadores analizan las consecuencias, especialmente en un contexto de preocupación creciente por la deterioración de las finanzas públicas. El índice Ibovespa se redujo hasta en un 1,2%, aunque logró recuperar parte de su valor posteriormente.
Marcio Riauba, experto en operaciones del Banco StoneX, afirmó que el ajuste al programa Bolsa Família podría empeorar significativamente las perspectivas fiscales. “Lo que ya es malo, empeorará”, agregó. Además, Murilo Arruda, de Morada Capital, apuntó que esta decisión presenta un incremento en el riesgo electoral, ya que las medidas con atractivo popular pueden ayudar a Lula a recuperar apoyo. «En resumen, se observa un panorama fiscal más débil y un contexto electoral que podría perjudicar a los mercados”, comentó.
Contexto electoral y situación de los candidatos
El presidente de centroizquierda, Lula da Silva, busca recuperar impulso en la carrera hacia las elecciones de octubre, donde las encuestas indican un empate técnico con su rival de derecha, Flávio Bolsonaro. Según un sondeo de AtlasIntel para Bloomberg News, ambos candidatos obtendrían aproximadamente 47% de los votos en una hipotética segunda vuelta, mientras que en una primera ronda, Lula alcanzaría 44% y Bolsonaro 42%.
Dificultades en la campaña de Lula
La campaña de reelección de Lula se ha visto amenazada por el debilitamiento de la economía y por acusaciones de corrupción dirigidas a uno de sus hijos. En este escenario, Lula enfrenta las consecuencias de una crisis interna en el Tribunal Supremo que ha opacado aún más su campaña.
Preocupaciones fiscales y expectativas del mercado
Los inversores se mantienen nerviosos ante las elecciones, intensificándose las preocupaciones sobre la situación fiscal del Brasil, que actualmente experimenta déficits nominales cercanos al 10% del producto interno bruto, mientras que la deuda ha aumentado debido a un incremento en el gasto y las tasas de interés elevadas. Los mercados esperan propuestas fiscales claras por parte de los candidatos, aunque hay una creciente inquietud ante la posibilidad de que Lula obtenga la victoria.
A pesar de esto, Moretti defendió que el aumento de las ayudas era sostenible porque el gobierno ha realizado ajustes en el gasto para generar margen fiscal adicional. Descartó que la medida estuviese ligada a la proximidad electoral, argumentando que responde al contexto actual y está en línea con la normativa electoral vigente. “Se trata de que el gobierno cuide de quienes lo necesitan, luche contra el hambre, reduzca la pobreza y genere condiciones para que millones de brasileños tengan más ingresos, oportunidades y una vida mejor”, expresó Lula en sus redes sociales.
