Movimientos financieros inquietantes
Los recientes movimientos de capital relacionados con el empresario estadounidense Mark Walter, vinculado a Guggenheim Investments y diversos sectores de inversión, han suscitado nuevas inquietudes tras una tensa reunión con sus acreedores. Según detalla el Financial Times, dos entidades bajo su control realizaron pagos a una división de su gestora que enfrentaba problemas de ingresos y deuda.
Este evento se registró en agosto, durante el cual ejecutivos de Guggenheim Investments dialogaron con prestamistas de GIH Borrower, una entidad que había solicitado un préstamo de 1.200 millones de dólares. Durante esta conversación, surgió la preocupación de que parte de los honorarios esperados de Guggenheim Private Investments no se habían reportado en los resultados del segundo trimestre, lo que generó inquietud entre los prestamistas.
Impacto en la situación financiera
La respuesta durante la llamada generó preocupaciones adicionales, ya que los ingresos y las ganancias de la gestora mostraron una caída significativa, lo que provocó un desplome en el precio de su deuda. En 2024, Guggenheim Private Investments había solicitado 275 millones de dólares en ingresos provenientes de cuatro entidades: Calton Holdings, Amistad Capital Funding, DLHP II Private Investments y Private Debt Investors Feeder. Específicamente, los ingresos se desglosaron de la siguiente manera:
- 30 millones a Calton
- 95 millones a Amistad
- 25 millones a DLHP II
- 125 millones a Private Debt Investors
Un aspecto a destacar es que registrar un ingreso no implica que los fondos hayan sido efectivamente recibidos. Para agosto, se reportaba que más de 200 millones de dólares de ingresos de 2025 provenientes de contratos con estas entidades aún no habían sido pagados.
Después de la llamada, se completaron dos de esos pagos, provenientes de DLHP II y Private Debt Investors, según fuentes cercanas a la situación. Sin embargo, hacia principios de septiembre, aún quedaban pendientes los pagos de Amistad y Calton, a lo que Guggenheim Investments respondió que los honorarios ya habían sido pagados o que se esperarían en los próximos 30 días.
Preocupaciones sobre la auditoría
La inquietud en torno a la contabilización de los 275 millones de dólares había sido previamente planteada por un denunciante interno, quien argumentó que la instrucción para registrar esos ingresos se dio tras el cierre del ejercicio fiscal, lo que planteó dudas sobre la precisión en la justificación de los servicios. Estas preocupaciones llevaron a que la auditora KPMG advirtiera sobre deficiencias en los controles de reconocimiento de ingresos durante las auditorías de 2024 y 2025.
Aún así, KPMG emitió informes sin salvedades, lo que se convierte en un área de interés para los fiscales estadounidenses, quienes están llevando a cabo un análisis más amplio sobre la complicada red empresarial de Walter. En junio, se reveló que dos aseguradoras ligadas a él habían recibido citaciones de fiscales, tras la reclasificación de fondos por más de 20.000 millones de dólares. Esto ha llevado a una aceleración en la venta de activos y en la mejora de la liquidez de la empresa.
Mark Walter se desprendió de su participación en los Los Angeles Lakers y, recientemente, también vendió su inversión en el Chelsea Football Club.
La estructura de EquiTrust y conexiones con Argentina
El entramado empresarial de Walter también incluye a EquiTrust, una aseguradora en Chicago, que ha sido uno de los mayores proveedores de anualidades en EE.UU. Entre 2024 y 2025, la firma Amistad Financial adquirió EquiTrust y Heritage Life. En este contexto, la agencia Fitch subrayó que Amistad Financial depende de los dividendos de EquiTrust para cubrir 3.000 millones de dólares en deuda, lo que puede ejercer presión sobre la aseguradora.
Además, el caso ha captado la atención en Argentina debido a los vínculos de las entidades investigadas con financistas argentinos que han trabajado con Guggenheim. Entre ellos figura Federico Hermida, quien se encuentra asociado con empresas que recibieron préstamos de EquiTrust, así como Juan y Diego Ball, quienes han estado vinculados laboralmente con Guggenheim. Aunque estos vínculos no implican culpabilidad, muestran la relevancia del tema en Argentina, donde el caso combina aseguradoras, fondos de inversión y operaciones millonarias en un entramado con múltiples ramificaciones internacionales.
