Efectividad y seguridad de la analgesia epidural
La analgesia epidural o peridural se ha posicionado como el método más efectivo para aliviar el dolor durante el parto. Este enfoque mejora la satisfacción de las madres y facilita la transición a la anestesia en caso de requerir una cesárea. Recientemente, un estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores británicos, publicado en el British Medical Journal, evaluó posibles efectos adversos de este tratamiento en los recién nacidos.
Estudio y metodología
Realizado por especialistas del Hospital Real de Glasgow y la Universidad de Bristol, el equipo subraya que «el bienestar materno y neonatal están intrínsecamente conectados, por lo tanto, es crucial entender el perfil de seguridad neonatal de la analgesia epidural para asegurar un proceso de consentimiento informado y toma de decisiones compartida». Destacan que, a menudo, los efectos sobre los neonatos se discuten menos que los riesgos asociados a la madre.
Efectos fisiológicos y resultados del estudio
Se reconoce que la analgesia epidural puede provocar efectos secundarios como hipotensión materna, modificaciones en la perfusión uteroplacentaria, alteraciones en la frecuencia cardíaca fetal y fiebre materna, lo cual podría impactar la salud del neonato. Los investigadores incluyeron en su análisis a 495.695 mujeres con embarazos únicos entre 24 y 42 semanas de gestación, quienes dieron a luz de forma vaginal o por cesárea no programada entre el 1° de enero de 2007 y el 31 de diciembre de 2019.
- El principal resultado observado fue la morbilidad neurológica neonatal, definida por condiciones como encefalopatía hipóxico-isquémica, convulsiones, hemorragias intraventriculares, entre otras.
- Además, se consideraron otros resultados como acidosis al nacer, lesiones traumáticas, sepsis y mortalidad neonatal.
De las mujeres estudiadas, 114.897 (que representan el 23,2 %) recibieron analgesia epidural. Se reportó morbilidad neurológica en 434 bebés, equivalentes a 0,9 por cada 1.000 nacimientos, pero no se encontró una asociación directa con el uso de la analgesia, ya que la mayoría de los casos de daño se debieron a meningitis, observada con más frecuencia en madres que no recibieron el tratamiento.
Implicaciones para la salud pública
Los investigadores concluyeron que “no hay evidencia de que la analgesia epidural durante el trabajo de parto esté conectada a la morbilidad neurológica neonatal”. Adicionalmente, encontraron que las madres que optaron por esta analgesia tendían a ser más jóvenes y presentaban un índice de masa corporal más alto, entre otros factores.
Este estudio tiene profundas implicaciones para las políticas de salud, sugiriendo que la disponibilidad de analgesia epidural debería ampliarse y ser accesible a todas las mujeres durante el parto. Finalmente, los autores mencionan que los descubrimientos son consistentes incluso en embarazos de alto riesgo y partos instrumentales, ofreciendo tranquilidad a los padres y profesionales de la salud sobre la seguridad del uso de la analgesia epidural para los bebés.
