Una despedida simbólica
Las muestras de cariño hacia Indio Solari continúan, incluso después de su fallecimiento. En la reja que da acceso a la capilla ardiente, se encuentra una camiseta de la Selección rodeada de flores, atada por las mangas con un mensaje que dice: «Gracias por ser parte de nuestras vidas«. La despedida al músico, que se asemejó a una larga peregrinación más que a un simple velorio, se extendió a lo largo de 18 horas.
Recuerdos y promesas de aquellos que no llegaron a entrar
A pesar de la inmensa multitud, muchos no lograron ingresar a presentar su respeto en la capilla. Belén, una joven de 32 años que viajó durante nueve horas desde Córdoba, se sintió motivada a acercarse a su ídolo. Lleva consigo un trapo que ha utilizado en muchos conciertos, que reza el nombre de su pueblo natal: Puerto Deseado, Santa Cruz. Para ella, el Indio representa su infancia, ya que comenzó a escuchar su música gracias a su hermano.
«Vivo en Córdoba Capital, pero soy de Puerto Deseado. La música del Indio me acompañó en mis momentos difíciles». Belén menciona que trajo con ella una foto de su hermano como ofrenda.
Conexiones a través de la música
Fátima, otra fanática que conoció a Belén en sus viajes, ha estado esperando a lo largo del día con la esperanza de poder despedirse del Indio, a pesar de que no pudo entrar a la capilla. «Ayer no llegué a despedirlo», cuenta, «vine a las 10 de la mañana y me fui a las 20». Esta vez llegó dispuesta a dejar una carta que su hermanito de 12 años había redactado, deseando expresarle su dolor por la pérdida.
Por otro lado, Beatriz, de 68 años, y Bárbara, de 22, llegaron desde Berazategui con mate en mano y una emotiva historia familiar de amor por la música del Indio. Beatriz comparte que escuchaba a los Redondos desde tiempos en que apenas tenían difusión, y que su música ha sido parte del crecimiento y los lazos familiares.
El ambiente es una mezcla de dolor y celebración, donde cada quien busca una forma de recordar al artista que dejó una huella imborrable en la cultura musical de Argentina. En cada esquina, las flores, las cartas y los mensajes en las vallas dejan claro el impacto que tuvo su música en las vidas de millones.
