La apuesta por la energía renovable
En el contexto actual, donde la energía ha recuperado un rol central en la agenda económica del país, La Pampa ha decidido seguir un enfoque propio al convertir la generación de energías renovables en una política orientada al desarrollo productivo. Esta decisión no solo responde a la transición energética, sino que también busca atraer inversiones, fortalecer la industria local y mitigar las vulnerabilidades estructurales.
Como señala Sebastián Lastiri, director ejecutivo de la Agencia ICOMEX (Inversiones y Comercio Exterior de La Pampa), «La energía dejó de ser solamente un insumo. Hoy es un factor estratégico para el desarrollo». Guiados por el gobernador Sergio Zilotto, la provincia está impulsando un modelo que combina la planificación estatal, la participación privada y la creación de infraestructura energética.
Metas ambiciosas hacia 2030
El objetivo declarado es que, para el año 2030, al menos el 35% de la electricidad consumida en La Pampa provenga de fuentes renovables generadas en la propia provincia. Para alcanzar esta meta, se están implementando acciones y políticas que involucran a varias entidades, incluida la Secretaría de Energía y Minería, así como Pampetrol.
La intención es que el parque solar no sea un proyecto aislado, sino parte fundamental de un ecosistema productivo, sin descuidar la actividad ganadera. El primer paso se dio con el Parque Solar Fotovoltaico de Victorica, que cuenta con más de 14.000 paneles y una potencia aproximada de 7 MW. Este fue el inicio de una nueva etapa para una provincia históricamente centrada en el agro y la producción primaria.
Transformación de la economía pampeana
Lastiri explica que esta estrategia energética se integra dentro de una visión más amplia sobre el futuro económico de La Pampa. «La Pampa tiene esencialmente una matriz agropecuaria y agroindustrial. La meta es diversificar esta matriz para minimizar riesgos como los climáticos y la volatilidad internacional de los commodities, generando al mismo tiempo nuevos empleos de calidad».
«La infraestructura energética es una condición necesaria para el desarrollo productivo», resalta Lastiri. En este marco, la energía se convierte en una nueva plataforma para el desarrollo. La provincia ha formalizado esta estrategia a través de la ley provincial 3.285 de Desarrollo Energético, que declara la generación eléctrica como estratégica y establece incentivos para los proyectos de energías renovables.
Colaboración público-privada
Una de las características principales del modelo de La Pampa es la sinergia entre el Estado y la inversión privada. En General Pico, se prevé una participación del 80% de capital privado y un 20% de Pampetrol. Lastiri considera fundamental hallar un equilibrio entre ambas formas de inversión. «Podríamos haber optado por hacer todo nosotros o por vender simplemente un contrato de compra de energía. Creemos que una tercera vía es posible: asociarnos y compartir riesgos y responsabilidades».
Proyectos en marcha
El Parque Solar de General Pico representa la siguiente etapa de este desarrollo. La primera fase del proyecto, de 15 MW, ya se encuentra en construcción y se espera que produzca 37.000 MWh anuales, suficientes para abastecer a más de 9.000 hogares pampeanos. Actualmente, se prevé otra convocatoria para añadir 15 MW, con una inversión aproximada de u$s10,5 millones. El plazo para la presentación de propuestas está abierto hasta el 8 de septiembre.
Futuro y sostenibilidad energética
La provincia se destaca en un contexto nacional tenso en el sector eléctrico gracias a su orden fiscal y cumplimiento histórico. Lastiri menciona un dato clave: la Administración Provincial de Energía nunca ha tenido atrasos en sus pagos a CAMMESA, lo que le ha valido un reconocimiento en el ámbito de la refinanciación de deudas eléctricas.
«Este hecho es un valor agregado al momento de atraer inversores. Garantizamos la compra de energía y demostramos nuestras capacidades de pago», concluye.
