Tensión en la cadena de pagos de las pymes
La presión en la cadena de pagos ha emergido como una de las principales señales de alerta para las pequeñas y medianas empresas (pymes) industriales. Según un reporte, el 24% de estas empresas experimentó retrasos en sus vencimientos durante el segundo trimestre de 2026, una cifra que se ha duplicado en solo un año. Además, el 62% de las pymes también indicó que los plazos de cobro a sus clientes se han extendido.
Deterioro del contexto financiero
Este deterioro financiero ocurre en un ámbito de disminución de ventas, reducción en la producción y pérdida de rentabilidad. La información proviene de un informe elaborado por la Fundación Observatorio PyME (FOP), que señala que la contracción del nivel de actividad ha llevado la producción al punto más bajo en siete años y que los niveles de empleo han mostrado una caída durante 14 trimestres consecutivos.
- Entre abril y junio, la producción industrial de las pymes se redujo 3,6% sin ajustar por estacionalidad.
- El empleo disminuyó 0,8% en comparación con el primer trimestre de 2026 y 4,5% con respecto al mismo trimestre de 2025.
- Las pequeñas empresas son las más perjudicadas en este panorama.
Aumento de costos y disminución de rentabilidad
Por otra parte, un 73% de las pymes ha reportado que sus costos han incrementado más rápidamente que los precios de venta, siendo la energía y el transporte los factores con mayor impacto. Este escenario ha llevado a que el 69% de las empresas declare que su rentabilidad ha empeorado en comparación con el año anterior.
Además, la debilidad en la demanda es percibida como el principal problema, afectando al 81% de las empresas. La segunda preocupación más relevante es la tensión en la cadena de pagos, donde los mayores incumplimientos están relacionados con el pago de impuestos y proveedores.
Reclamos al gobierno
Ante esta crítica situación, los empresarios están demandando una reducción de la presión tributaria. La disminución de Ingresos Brutos es vista como la prioridad por el 33% de las firmas que protestan por medidas concretas. Otras contribuciones importantes, como las patronales y las tasas municipales, también están en la mira:
- Los impuestos que impactan significativamente la operación incluyen, además de Ingresos Brutos, las tasas municipales y el impuesto al cheque.
Perspectivas de inversión y mercado interno
La situación actual también restringe la capacidad de inversión; solo 34,6% de las pymes cree que es un buen momento para invertir, mostrando una tendencia a la baja desde hace un año y medio, periodo en el cual más de la mitad de las empresas ha experimentado pérdidas en rentabilidad.
La relación entre rentabilidad e inversión es evidente: el 57,7% de las empresas que han visto mejorar su rentabilidad considera que es un buen momento para invertir, mientras que esa cifra disminuye a 26,8% entre aquellas cuyas márgenes se han deteriorado.
Finalmente, el avance de bienes e insumos importados se ha convertido en un punto de preocupación para el 47% de las pymes. En este contexto, un 25% ha reemplazado insumos nacionales o parte de su producción con productos importados, y un 15% ha incorporado productos terminados del exterior para ampliar su oferta.
Con la producción en su punto más bajo en siete años y la rentabilidad a la baja, el sector de las pymes industriales se encuentra en una encrucijada, donde la recuperación de la demanda se presenta como una de las principales claves para revertir esta tendencia.
